Jueves, 28 May 2020 21:00

China coartará libertades en Hong Kong

 

La Asamblea Nacional Popular (ANP), el órgano legislativo chino, aprobó por una mayoría arrolladora la controvertida ley de seguridad nacional para Hong Kong, que ha desatado las protestas en la ciudad y que amenaza con enturbiar todavía más las malas relaciones entre Pekín y Washington.


Al término de su inusual reunión de este año, aplazada y más corta a causa del coronavirus, 2.878 delegados de entre los presentes en el Gran Salón del Pueblo respaldaron la nueva ley, frente a uno solo que se mostró en contra y seis que se abstuvieron.

Un comité legal redactará ahora una versión definitiva que tiene que ser ratificada posteriormente por el Comité Permanente de la ANP, lo que podría prolongarse cerca de dos meses, hasta que la ley entre plenamente en vigor.

La fecha de vigencia será clave ya que uno de los objetivos de Pekín con la ley es desactivar las protestas más radicales y violentas en la antigua colonia británica. Además, el próximo septiembre están convocadas elecciones al Consejo Legislativo hongkonés, en las que el movimiento prodemocrático de la ciudad espera revalidar la victoria que obtuvo en los comicios del pasado año.

El texto aprobado prohíbe "cualquier acto de traición, secesión, sedición, subversión contra el gobierno Popular Central" o "el robo de secretos de Estado", así como la "organización de actividades en Hong Kong por parte de organizaciones políticas extranjeras y "el establecimiento de lazos con ellas" a las organizaciones políticas" de la ciudad semiautónoma.

Todo ello con el objetivo de "salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad, los intereses de desarrollo, mantener y mejorar el sistema de `Un país, dos sistemas', preservar la estabilidad y la prosperidad de Hong Kong".

STATUS EN RIESGO


La oposición prodemocrática hongkonesa lamentó la aprobación de la ley y aseguró que se trata del "fin" de la ciudad semiautónoma.

Según la televisión pública RTHK, los diputados de la oposición "pandemócrata" consideraron que la luz verde al proyecto supone relegar a Hong Kong al estatus de cualquier otra ciudad de la China continental.

La aprobación de la norma deterioró también las ya pésimas relaciones entre China y EE.UU.

El primer ministro chino, Li Keqiang, intentó ayer enfriar esa tensión en su rueda de prensa anual tras la clausura de la Asamblea, celebrada por primera vez de forma virtual a través de una gran pantalla que presidía la sala donde se sentaba un reducido número de periodistas.

Li aseguró que la "supuesta" guerra fría a la que EE.UU. está, según Pekín, llevando al gigante asiático "no beneficia a ninguna de las partes" y "perjudicaría al mundo entero".

"Las relaciones han superado vientos y lluvias en las últimas décadas y, efectivamente, son complejas. Debemos contar con suficiente inteligencia para ampliar los intereses comunes y controlar adecuadamente las discrepancias", afirmó.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, trasladó este miércoles al Congreso norteamericano que Hong Kong ya no puede ser considerada autónoma del resto de China tras la ley de seguridad, lo que podría ser el primer paso antes de que Washington modifique el estatus económico preferente que concede a la antigua colonia británica.

Pekín ya advirtió que, si Estados Unidos adopta ese tipo de medidas, lo consideraría "una intervención en sus asuntos internos" y tomaría represalias.


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