Argentina, por ejemplo, está en lo más alto de su crecimiento ahora mismo. También Costa Rica. México y Brasil, por su parte, han mantenido las epidemias más constantes de la región y su curva se debate entre el decrecimiento forzado por la saturación en las zonas más afectadas, y nuevos aumentos en territorios aún intactos para el virus.
Los rebrotes más claros han sido, sin embargo, en Perú primero y quizás ahora en Ecuador. Después de golpes profundos y focalizados en estos países, que no han logrado embridar la epidemia con cuarentenas, la nueva normalidad les pone ante un nuevo abismo que tratarán de sortear gracias al conocimiento y las capacidades adquiridas: más que antes, pero quizás todavía no suficientes.
En el gráfico actualizamos diariamente la situación de la pandemia y de la movilidad en 15 países de Latinoamérica. En azul representamos la actividad en cada país a partir de los datos de movilidad que publica Google. Las líneas de cada gráfico representan la incidencia del virus y la R –su ritmo– si la pandemia crece o remite.
Los colores definen la situación como un semáforo: están en verde los países con buena movilidad, baja incidencia y escasos contagios, en naranja los que están en una situación intermedia, y en rojo los peores: donde los casos son muchos y el virus se expande rápido.
La pandemia desde marzo
En la siguiente tabla se muestran datos acumulados de casos, muertes y su incidencia en 20 países de Latinoamérica desde el inicio de la pandemia, en marzo.
En algunos países los contagios se están frenando, pero las muertes, que llegan con retraso, siguen creciendo. En los siguientes gráficos se muestra la evolución en términos absolutos y escala logarítmica –donde la distancia entre 10 y 100 es igual a la distancia entre 100 y 1000– los casos y fallecimientos desde el inicio de la pandemia. También se representa el ritmo (R) de estos casos y fallecimientos. Cuando la R > 1 estos siguen creciendo, cuando R < 1 se están reduciendo.



