No obstante, las cifras pueden ser mayores, pues tres estados brasileños -Tocantins, Roraima y Amapá- no actualizaron este domingo los datos y 2.316 fallecidos están bajo investigación.
Los domingos, por lo general, las cifras tienden a bajar, debido a que durante el fin de semana hay menos funcionarios encargados de registrar los casos.
La cifra de fallecidos por el virus este domingo es la segunda más baja registrada hasta el momento, detrás de los 310 muertos contabilizados el domingo pasado.
Las estadísticas de las últimas semanas muestran que la pandemia ha empezado a dar tregua en Brasil -aunque de forma tímida- un país donde habitan unos 212 millones de personas.
El gigante suramericano ha reportado esta semana, en promedio, cerca de 800 muertes y unos 30.000 contagios diarios, con estabilidad en la mayoría de los estados del país, aunque con nuevas tendencias de aumento en Río de Janeiro, donde las cifras han crecido consecutivamente en los últimos tres días.
Pernambuco también había registrado un alza este sábado, pero se señaló que el incremento era por unos ajustes técnicos de las cifras que afectaron el promedio móvil de la semana que pasó.
Brasil es el segundo país más azotado mortalmente por la COVID-19, sólo por detrás de Estados Unidos, y el tercero en número de contagios después de India.
Sin embargo, el número de pacientes recuperados supera los 3,8 millones, lo que supone más del 84 % del total, mientras que otras 571.613 personas aún continúan bajo cuidados médicos.



