Tras permanecer siete meses confinado en El Vaticano por la pandemia de coronavirus que afectó gravemente a Italia, el Santo Padre salió por primera y como destino eligió Asís, la ciudad en la que nació San Francisco y que está ubicada 130 kilómetros al noroeste de Roma.
En ese marco, el ex arzobispo porteño firmó su tercera encíclica, "Fratelli tutti": anteriormente había elaborado Lumen fidei (La luz de la fe), en julio de 2013, y Laudato si (Alabado seas), en mayo de 2015.
En su flamante obra, que será divulgada oficialmente este domingo en coincidencia con el día en que se celebra a San Francisco de Asís, Francisco aborda a la fraternidad como aspecto necesario en el mundo para terminar con las desigualdades.
A lo largo de las últimas semanas, el Santo Padre profundizó sus llamados a la "solidaridad global" ante las duras consecuencias sanitarias, económicas y sociales que ha generado la pandemia de coronavirus.
"De esta crisis no podremos salir iguales que antes. En nuestras manos está salir mejores o peores", remarcó el pontífice argentino en una de esas ocasiones.
Y, en su reciente discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, había agregado: "La pandemia nos ha mostrado la gran desigualdad que reina en el mundo: la desigualdad de oportunidades, de bienes, de acceso a la salud y a la tecnología".



