Así y todo la peor parte se la llevarán Perú, con una caída del 13% y Venezuela, cuya economía se hundirá 26% este año de acuerdo a las estimaciones del organismo.
En conferencia de prensa, su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, recomendó el uso de los Derechos Especiales de Giro (DEGs) del FMI a los países de la región para ampliar su disponibilidad de crédito y renegociar los ya asignados para poder contrarrestar los efectos de la pandemia. Y controlar la salida de capitales y usar acuerdos de cooperación para administrar mejor la liquidez mundial.
Además, pidió por la exoneración de pago de intereses de los países de renta media como los países de Caribe porque hay un riesgo sistémico de crisis mundial. Y recomendó un alivio de corto plazo de los pagos de la deuda y la creación un mecanismo mundial de resolución de crisis de deuda y que no sean proceso individual como el que atravesaron Ecuador y Argentina a comienzos de este año.
Bárcena también ahondó sobre el caso mexicano al señalar que ya se ven señales de reactivación económica en el tercer trimestre del año, lo que permitiría anticipar un crecimiento económico el año próximo por "rebote" de 3,2%. No obstante, aclaró que la recuperación total "va a ser muy lenta y seguramente tardará al menos tres años retomar la actividad económica equivalente al 2019", precisando más tarde que esa recuperación total se vería hacia el 2025.
Bárcena rescató, sin embargo, rasgos positivos de la respuesta del gobierno de López Obrador a la crisis económica, mencionando la política de transferencias a 21 millones de ciudadanos, entre ellos a más de 10 millones de mujeres. "Ese es un impulso importante al consumo".
También evaluó con optimismo otros indicadores como el crecimiento de las remesas, el superávit comercial y el hecho de que no se hayan caído los ingresos tributarios a diferencia de otros países: "Eso le da al gobierno de México un mayor margen de acción", dijo la secretaria de Cepal.
Asimismo, destacó la recuperación del mercado laboral y aseguró que el plan de infraestructura que fue anunciado ayer también es importante, pues supone la creación de 200,000 nuevos empleos, añadiendo que sería importante que haya apertura laboral a mujeres.
No obstante, también indicó que es necesario que este gobierno avance más en políticas de protección social, fortaleciendo estabilizadores como es el seguro de desempleo o la formalización a micro y pequeñas empresas.
De momento, el organismo no realizó ninguna modificación a su proyección económica para México al cierre de este año que es de un desplome de 9% y avisó que, en una estimación temprana, la expectativa de crecimiento para 2021 sería de 3,2%. Sin embargo, este dato sigue en revisión.
Bárcena también subrayó que este pesimismo no se restringe a México. En su reciente estudio, Cepal enfatiza que las secuelas y efectos a largo plazo de la crisis por la pandemia serán mayores a lo pensado en toda la región, lo que impactará en su crecimiento, en el desempleo, la desigualdad y en la pobreza.



