Así lo informó en un comunicado remitido a EFE el abogado del rey emérito, Javier Sánchez-Junco, que añadió que en cualquier caso don Juan Carlos continúa, "como siempre ha estado", a disposición del Ministerio Fiscal "para cualquier trámite o actuación que considere oportunos".
El pasado domingo, el diario "El País" informó que el rey Juan Carlos tenía previsto presentar en Hacienda esta declaración voluntaria para regularizar su situación tributaria.
La declaración, según este periódico, no está relacionada con bienes en el extranjero, sino con el uso por parte del rey emérito y algunos familiares suyos de tarjetas bancarias con fondos opacos de un empresario mexicano que está siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo. Según el diario, el uso de esas cuentas tuvo lugar entre los años 2016 y 2018, cuando Juan Carlos I ya había abdicado y perdido la inviolabilidad.
Este mismo miércoles, la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, evitó comentar la posibilidad de que el rey Juan Carlos fuera a regularizar su situación fiscal debido a que se trata de información reservada sobre un contribuyente y se remitía a la casa real sobre cualquier asunto relacionado con el rey emérito.
"El Gobierno seguirá trabajando para que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones fiscales procedan de donde procedan y vivan donde vivan", ha añadido en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. En ese contexto, Montero señaló que hay que combatir con la ley cualquier fraude fiscal, al tiempo que hay que dar asistencia técnica a las personas que quieran cumplir con sus obligaciones tributarias.
La regularización voluntaria puede presentarse en cualquier momento antes de que la Agencia Tributaria abra una inspección o un juez cite a declarar como investigado por presunto fraude fiscal o blanqueo de capitales. El rey emérito salió de España el pasado mes de agosto y reside desde entonces en Emiratos Árabes Unidos como huésped del jeque Mohamed Bin Zayed, príncipe heredero de Abu Dabi.
La Casa Real y el propio Felipe VI habían recibido este miércoles un llamado de atención de parte Moncloa después de las últimas revelaciones sobre Juan Carlos I, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica. Ante las informaciones sobre los intentos del emérito para regularizar 500.000 euros en comisiones fraudulentas, y de la tarjeta black de la que disfrutaban sus nietos, el Gobierno respondió que respeta las decisiones judiciales y las investigaciones en curso, así como la autonomía de Zarzuela para pronunciarse o no al respecto. No obstante, María Jesús Montero ha asegurado que existen "argumentos" para que el actual monarca rompa su silencio.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra Portavoz ha sigo interrogada en varias ocasiones por las últimas informaciones publicadas sobre el emérito y otros familiares muy próximos a Felipe VI. Sobre el intento de Juan Carlos I de regularizar su situación fiscal ha asegurado que "no voy a hablar de ningún contribuyente" en particular, en especial cuando hay "investigaciones abiertas".
La advertencia a Casa Real no se ha quedado ahí ya que, tras ser preguntada por el uso de tarjetas black por parte de Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, sobrinos del actual rey, ha asegurado que "se podrán imaginar la opinión de la ministra de Hacienda sobre la necesidad del cumplimiento de nuestras obligaciones fiscales". Además, ha lanzado el siguiente mensaje: "Las personas que tenemos presencia pública tenemos que ser ejemplares en el cumplimiento de esas obligaciones tributarias”.



