Este es el caso de más de ocho trabajadores de cada diez en Bolivia, donde la tasa de informalidad laboral asciende a un 84,9%.
La fuerza laboral informal representa más de la mitad del total de personas empleadas en al menos nueve países latinoamericanos, si solo se consideran aquellos con datos disponibles desde 2019 en la base de datos de la OIT.
Por ejemplo, en Perú, se estima que un 68,4% de los trabajadores estaban empleados en el sector informal ese año. En Argentina, este porcentaje asciende a un 49,4%. No así en Uruguay y Chile, donde alrededor de una cuarta parte de los empleados ejercen actividades remuneradas en el mercado laboral informal.



