El envío de sangre para posibles tratamientos de transfusión subraya la preparación de Rusia –que acumula cerca de cien mil hombres en la frontera con Ucrania– para un caso de conflicto armado y ha sido revelado por fuentes anónimas de la Administración Biden a Reuters.
Hasta ahora, el Pentágono había determinado que dentro del reforzamiento militar ruso en las regiones fronterizas se había registrado el envío de equipamiento médico de apoyo, pero no este tipo de suministro.
«No es garantía de que se vaya a producir otro ataque», aseguró a la agencia de noticias Ben Hodges, un lugarteniente general retirado del Ejército de EE.UU. que se desempeña como analista en el Centro de Análisis de Políticas Europeas. «Pero no ejecutarías otro ataque sin tenerlos a mano», dijo de los suministros de sangre.
El Gobierno de Ucrania, a través de su viceministra de Defensa, Hanna Malyar, aseguró que la información «no es verdad» y que tiene el objetivo de «causar pánico y miedo en nuestra sociedad». Zelenski ha criticado en los últimos días las advertencias de EE.UU. y otros aliados europeos sobre la inminencia de una invasión rusa. «No necesitamos ese pánico», dijo el presidente ucraniano.



