Después del comentado acercamiento de Caracas con altos funcionarios de la Casa Blanca, Rodríguez invocó las palabras de Maduro en torno a la necesidad de “reformatear” el proceso de diálogo nacional, con el objeto de ampliar el espectro de las consultas con todo el país y fortalecer su contenido. Además, dijo que el Gobierno emprenderá esa tarea de inmediato.
El dirigente chavista compareció ante la prensa en el Palacio Federal Legislativo a la salida de una reunión de la denominada Comisión Especial para el Diálogo, la Paz y la Reconciliación Nacional, creada el año pasado, en la cual participan también sectores disidentes minoritarios cercanos al chavismo, presentes en el Parlamento actual con sus bancadas, y que acompañaron a Rodríguez en la alocución.
“Venezuela es en este momento un país que está completamente en paz”, dijo Rodríguez, al comentar en que en las celebradas elecciones de gobernadores y alcaldes del pasado mes de diciembre “participaron absolutamente todas las fuerzas políticas que existen en Venezuela.”
Miraflores se propone abrir varios frentes para ejercer la interlocución política y procurar fortalecer su posición externa y su autoridad interna, muy cuestionada por amplias capas de la población en los tormentosos procesos de protestas callejeras y conflictividad del tiempo reciente. La pequeña mejora en la situación económica del país ha permitido a Maduro recuperar algunos números de apoyo en las encuestas.
Maduro procura debilitar aún más la plataforma de Juan Guaidó, su principal enemigo, el líder de la oposición y al que más de medio centenar de países reconocieron como presidente interino a principios de 2019. Para ello intenta aprovecharse de las grietas entre los partidos opositores.
Gerardo Blyde, a nombre de la delegación opositora, ha hecho varios llamados al Gobierno de Maduro para retomar las sesiones de trabajo en México y procurar llegar a acuerdos estables que garanticen la resolución de la crisis económica, el regreso de la democracia y la restitución de los derechos políticos de todos los venezolanos.
El Grupo Internacional de Contacto –integrado por Alemania, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, Francia, Italia, Países Bajos, Panamá, Portugal, República Dominicana, Suecia, Unión Europea y Uruguay- emitió hace poco más de un mes una declaración en la cual exhorta a las partes a volver a sentarse a la mesa.



