Viernes, 20 Mayo 2022 11:10

Macron nombra un Gobierno continuista con pesos pesados de la derecha moderada - Por Marc Bassets

Escrito por Marc Bassets

Emmanuel Macron prosigue con su metódica demolición de los viejos partidos y la ocupación de todo el espacio político que va del centroizquierda a la derecha moderada. El presidente francés, reelegido en abril para cinco años, ha nombrado este viernes a un nuevo Gobierno con varios pesos pesados de la órbita conservadora. Lo dirigirá una primera ministra socialdemócrata, Élisabeth Borne.

El nombramiento de Borne, anunciado el lunes, y cuatro días después, el de un Ejecutivo continuista, refleja los equilibrios del macronismo, un centro amplio, ideológicamente fluido, “ni de izquierdas ni de derechas”, o “tanto de izquierdas como de derechas”, en palabras del presidente. El presidente confía en que le sirva para revalidar la mayoría las elecciones legislativas del 12 y el 19 de junio.

Entre las novedades del Gobierno, figuran dos trofeos procedentes de la derecha. Catherine Colonna, la nueva ministra de Exteriores, fue portavoz del presidente Jacques Chirac y más tarde su ministra de Asuntos Europeos. Ahora ejercía de embajadora de Francia en Londres. Llevaba tiempo lejos de la primera línea política, pero su nombre se asocia al último presidente conservador que salió reelegido, todo un pedigrí.

Más significativo, políticamente, es el nombramiento de Damien Abad como ministro de las Solidaridades. No tanto por el cargo, de segundo rango, sino por lo que representa su figura. Abad, hasta el mismo jueves, era el jefe del grupo parlamentario de Los Republicanos (LR), primer partido de la oposición en la Asamblea Nacional durante este quinquenio y la formación histórica de la derecha tradicional, la de los presidentes Chirac y Nicolas Sarkozy.

Además de Colonna y Abad, en el nuevo Gobierno se mantienen los dos hombres fuertes del anterior, que también procedían de LR: el titular de Economía, Finanzas y Soberanía industrial, Bruno Le Maire, y el de Interior, Gérald Darmanin.

Pero también hay gestos a los progresistas. La más destacada es el nombramiento de una figura intelectual de peso como es el historiador Pap Ndiaye, actual director del Museo de la Inmigración y autor de La condición negra, libro de referencia sobre esta minoría francesa. Ndiaye, formado en Estados Unidos, sustituye a Jean-Michel Blanquer, quien hizo bandera estos años del combate contra el avance del multiculturalismo al estilo estadounidense en el mundo académico y educativo francés.

Tanto LR como el Partido Socialista (PS) quedaron en una situación de extrema debilidad tras las presidenciales de abril. La candidata de LR, Valérie Pécresse, sacó un 4,8% de votos. La del PS, Anne Hidalgo, un 1,7%.

El anuncio siguió el ritual acostumbrado. El runrún en los días anteriores sobre el cambio. Los rumores con todo tipo de nombres. El suspense. Los nervios de los ministrables. Y finalmente la comparecencia de Alexis Kohler, el poderoso secretario general de la presidencia, ante las escalinatas del Elíseo y la lectura de los elegidos. El primer Consejo de Ministros está previsto el lunes.

Prueba

El nuevo Gobierno era una prueba, después del nombramiento de la primera ministra, para evaluar la voluntad de cambio de Macron tras su reelección en abril frente a la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen. Macron, en la misma noche electoral, prometió “un método nuevo”.

El nombramiento de Borne había enviado un mensaje ambivalente. La nueva primera ministra representa la continuidad. Es una tecnócrata con competencia probada. Durante el primer quinquenio, perteneció a los sucesivos Gobiernos con las carteras de Transportes, Ecología y Trabajo.

Al mismo tiempo, Borne se identifica a sí misma como mujer de izquierdas y, durante buena parte de su carrera en la alta Administración, trabajó con Gobiernos socialistas. Su nombramiento refleja una inflexión al centroizquierda. Los primeros ministros del primer quinquenio de Macron, Édouard Philippe y Jean Castex, procedían de las filas conservadoras.

El Gobierno, en la práctica, es interino. Para continuar, la actual mayoría presidencial en la Asamblea Nacional tiene que ganar las legislativas. En caso contrario, Macron debería nombrar a otro primer ministro y otro Ejecutivo que tuviesen el apoyo de la nueva mayoría parlamentaria.

Los sondeos son favorables a los macronistas. La previsión es que en las legislativas se reproduzca el esquema tripartito de las presidenciales de abril. En el centro, Macron. En la izquierda, la alianza encabezada por el veterano líder euroescéptico y anticapitalista Jean-Luc Mélenchon. Y en la extrema derecha, Le Pen.

Las proyecciones señalan que, aunque la alianza de izquierdas (mélenchonistas, socialistas, ecologistas y comunistas) podría ser la fuerza más votada en la primera vuelta, en la segunda la coalición que apoya a Macron revalidará con comodidad la actual mayoría parlamentaria. La izquierda de Mélenchon quedaría como primera fuerza de oposición.

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