Miércoles, 20 Julio 2022 11:05

Draghi condiciona su continuidad «a un nuevo pacto de confianza y apoyo pleno de los partidos» - Por Ángel Gómez Fuentes

Subraya que, al no ser elegido en las urnas, necesita un amplio apoyo del Parlamento y un «Ejecutivo fuerte y cohesionado» para seguir gobernando.

Mario Draghi da marcha atrás en su dimisión planteada el pasado jueves y anunció en el Senado su disponibilidad a continuar en el Palacio Chigi, pero la condiciona a un nuevo pacto con las fuerzas políticas de la mayoría, a los que dirige en tono solemne y fuerte una pregunta: «Es necesario reconstruir un pacto de confianza, ¿estáis listos?».

En tono solemne, el primer ministro comenzó explicando las razones de su dimisión: «El miércoles pasado renuncié. Esta decisión siguió al colapso de la mayoría de la unidad nacional que ha apoyado al gobierno desde su creación. El jefe de Estado lo rechazó y pidió informar al Parlamento. Decisión que compartí. Hoy me permite explicaros a vosotros y a los italianos esta decisión tan dolorosa como debida».

En el balance de su gobierno desde febrero de 2021, Draghi ha destacado el cumplimiento de los proyectos programados para recibir los fondos europeos, destacando que «Italia ha recibido ya 45.900 millones de euros y recibirá próximamente otros 21.000, en total 67.000 millones». Los objetivos económicos se han logrado además reduciendo la deuda pública en un 4,5% en relación con el PIB, y sin aumentar los impuestos a los ciudadanos.

El tono del primer ministro ha sido perentorio, determinado. Ha subrayado algunas reformas de su Gobierno, en particular las «reformas de justicia, competencia, fiscalidad, contratación pública así como la agenda sustancial de simplificaciones», que son un paso esencial para Italia.

Draghi ha criticado la decisión del Movimiento 5 Estrellas de no votar el pasado jueves en el Senado la confianza al Gobierno, lo que motivó su dimisión: «No votar por la confianza de un Gobierno al que perteneces es un gesto político evidente. No es posible ignorarlo, porque significa que cualquiera puede repetirlo. No es posible minimizarlo porque llega después de meses de lamentos y ultimátums».

A continuación, el primer ministro explicó que la única forma para seguir juntos es «reconstruir este pacto desde el principio, con valentía, altruismo, credibilidad. Son principalmente los italianos quienes lo piden. Las movilizaciones de los últimos días no tienen precedentes y son imposibles de ignorar», dijo Draghi.

La UE pide a Draghi que siga como garante de la estabilidad de Italia

El M5E, causante de la crisis, dividido y en el caos, mientras varios partidos de la mayoría lo tachan de «irresponsable» y rechazan que vuelva al Gobierno

Según el primer ministro, un jefe de Gobierno no elegido en las urnas debe tener todo el apoyo del Parlamento para gobernar. Lo ha explicado así: «En los últimos meses, la unidad nacional ha sido la mejor garantía de la legitimidad democrática de este Ejecutivo y de su eficacia. Esto es aún más importante en un contexto de emergencia, en el que el Gobierno debe tomar decisiones que afectan profundamente la vida de los italianos».

Los aspectos sociales han ocupado notable espacio en el discurso. Ha destacado las ayudas a familias y empresas, con 33.000 millones destinados hasta ahora, que suponen el 2 % del PIB, y han servido para evitar la recesión sin subir los impuestos.

Draghi se ha pronunciado a favor de la renta de ciudadanía, la bandera electoral del Movimiento 5 Estrellas y que algunos partidos desean eliminar: «Son necesarias intervenciones para garantizar niveles salariales dignos para los grupos de trabajadores más desfavorecidos. La renta de ciudadanía es una medida importante, pero se puede mejorar para favorecer a los más necesitados y reducir los efectos negativos en el mercado laboral«, dijo Mario Draghi.

Al final de su discurso, Mario Draghi planteó la necesidad para Italia de un nuevo pacto entre las fuerzas políticas para que haya un Ejecutivo «fuerte y cohesionado» que pueda seguir adelante. Elevando el tono de voz, Draghi se dirigió a la Cámara con esta pregunta: «¿Partidos, estáis dispuestos a reconstruir este pacto? Estamos aquí en esta Cámara solo porque los italianos lo han pedido. Es una respuesta que debéis dar a todos los italianos», concluyó Mario Draghi.

Esta tarde, tras el debate con intervención de los líderes de las fuerzas políticas, habrá votación de confianza. Mañana por la tarde se repetirá el procedimiento en la Cámara de Diputados

Reacciones e interrogantes

Mario Draghi contaba, en principio, con números suficientes en el Senado y en la Cámara para ganar la votación de confianza. Pero hay incertidumbre con la Liga, y también con el Movimiento 5 Estrellas. La dureza en las palabras de Draghi en referencia a la Liga, sin citar al partido, no ha gustado a Matteo Salvini. Al igual que el M5E, la Liga ha actuado, sobre todo en los últimos meses, como una fuerza política de Gobierno y de lucha en la oposición.

El discurso de Draghi ha sido determinante, dando un ultimátum al líder de la Liga, Matteo Salvini, haciendo ver que no admitirá que la Liga siga haciendo el juego de estar con un pie dentro y otro fuera.

La primera reacción de la Liga en el Senado ha sido de frialdad. Pero la tensión ahora es altísima, como se refleja en la intervención del jefe del grupo de la Liga en el Senado, Massimiliano Romeo, poniendo condiciones a Draghi: «Estaremos (en el Gobierno) si se trata de hacer una nueva mayoría, sin el Movimiento 5 Estrellas, y reconstituir un nuevo Gobierno«. En la práctica, la Liga ha dado un ultimátum a Draghi. Es decir, o un nuevo Gobierno, sin el M5E, o elecciones, que serían en noviembre o diciembre. Las palabras de Romeo provocaron la reacción del primer ministro, que se levantó y salió del Senado.

Se verá en la votación si la Liga está dispuesta a seguir la propuesta del primer ministro, quien impuso como condición para permanecer en el Palacio Chigi un amplio apoyo de los partidos, sin ultimátum. En cierta forma, Draghi ha pedido en el Senado plenos poderes y un pacto claro de las fuerzas políticas de la mayoría al señalar que «el único camino, si queremos estar todavía juntos, es reconstruir desde el inicio este pacto, con coraje, altruismo y credibilidad, como piden los ciudadanos».

Ahora la clave está en la respuesta que dará Draghi a la Liga. Menos importa ya el interrogante sobre cuál será el voto del Movimiento 5 Estrellas, cuyos senadores han acogido el discurso del primer ministro con absoluta frialdad. Dadas las divisiones y el profundo caos en que vive el M5E, Draghi parece dispuesto a no contar ya con el Movimiento que preside el exprimer ministro, Giuseppe Conte, con un liderazgo muy débil que no controla el partido.

Meloni pide elecciones

Muy crítica contra Draghi ha sido Giorgia Meloni, líder de Hermanos de Italia, el único partido importante que no formó parte del Gobierno de unidad nacional, manteniendo una oposición muy dura al Gobierno Draghi, siendo premiada en las encuestas, hasta el punto de ser el primer partido del país. Meloni ha vuelto a pedir elecciones generales, porque confía en que la derecha obtenga la mayoría absoluta, según indican las encuestas.

«Draghi llega al Parlamento y de hecho exige plenos poderes, alegando que los italianos se lo pidieron -ha comentado Meloni-. Pero en democracia la voluntad popular se expresa sólo con el voto».

La líder de la FdI escribe en Facebook: «Son las autocracias las que pretenden representar al pueblo sin que los ciudadanos voten, no las democracias occidentales. Fratelli d'Italia no pretende permitirse esta peligrosa deriva. Dejemos que los italianos decidan su futuro, no este Parlamento deslegitimado y asustado. Elecciones inmediatamente»..

Top