Viernes, 30 Septiembre 2022 08:23

Un ataque ruso con misiles causa una matanza de civiles en Zaporiyia - Por Luis de Vega

Al menos 25 personas han muerto y 50 han resultado heridas mientras esperaban en sus vehículos para “abandonar el territorio ocupado, recoger a sus familiares y llevar ayuda”, según el gobernador de la provincia.

Horas antes de que el presidente ruso, Vladímir Putin, firme los tratados de anexión de las provincias ucranias ocupadas de Zaporiyia, Jersón, Donetsk y Lugansk, las tropas rusas han lanzado el mayor ataque registrado contra objetivos civiles desde el pasado mes de abril.

Al menos 25 personas han muerto y otras 50 han resultado heridas en un ataque con misiles contra un convoy de civiles en la región de Zaporiyia, al sur de Ucrania, según ha informado la Fiscalía General del país. Se trata del episodio con más víctimas civiles desde la matanza en la estación de trenes de Kramatorsk, el 8 de abril, que dejó más de 50 muertos en esa ciudad de Donetsk.

El ataque de este viernes ha ocurrido a las 7.15, hora local (6.15 en la España peninsular), en un antiguo mercado de venta de vehículos, a decenas de kilómetros de la línea del frente, donde esperaban aparcados coches y furgonetas de civiles para “abandonar el territorio temporalmente ocupado, recoger a sus familiares y llevar ayuda”, ha confirmado a través de Telegram el gobernador de la provincia, Oleksandr Staruj.

Las alarmas antiaéreas no habían parado de sonar durante toda la noche, al tiempo que se escuchaban numerosas explosiones. Las defensas antiaéreas locales intentaron repeler durante horas el impacto de misiles rusos, hasta que tres de ellos alcanzaron las decenas de vehículos que esperaban un momento seguro para retomar el viaje. Un gran cráter de varios metros de profundidad, a una quincena de metros de los coches, marca el sitio de la principal explosión, el misil que aparentemente mató a la mayoría de las personas. “Los ocupantes lanzaron 16 misiles en una mañana tan solo contra Zaporiyia y el distrito circundante. Solo unos completos terroristas que no tienen lugar en el mundo civilizado pueden hacer algo así”, ha escrito el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, en su cuenta de Telegram.

Última hora de la guerra en Ucrania

A mitad de la mañana, los cadáveres, cubiertos con mantas y plásticos, no habían sido aún retirados de la explanada. Al menos una decena de víctimas yacía todavía en el suelo ―sobre la manta que cubría uno de ellos, rodeado de un gran charco de sangre, se leía escrito en negro el número “17”―. Otros muchos cuerpos continuaban dentro de los vehículos, algunos acompañados de sus mascotas, también muertas. En el interior de los automóviles se podía observar a personas de distintas edades acomodadas, junto a los bultos que transportaban, tanto en los asientos de delante como en los de atrás.

“Estábamos aquí, luego pasó algo incomprensible, todo salió volando. Salimos del coche y corrimos. No me acuerdo de nada, estoy en shock”, relata Natalia, una superviviente del ataque. “Hay muchos muertos. El coche no es nada. Lo más importante es que hemos salvado nuestra vida”, añade.

Al menos una treintena de automóviles resultaron dañados por la explosión, con los cristales destrozados y las puertas arrancadas. La policía criminalística, militares y miembros de la Fiscalía contra crímenes de guerra se han desplazado hasta el lugar para llevar a cabo la investigación. Sin embargo, cada poco tiempo la zona bombardeada debe ser desalojada: se siguen sucediendo las alarmas antiaéreas que avisan de otro posible ataque, lo que obliga a todo el mundo a despejar la zona, incluidos los escasos familiares que van llegando a reconocer los cuerpos.

La explanada atacada es una zona conocida. En ella desemboca la carretera principal desde el sur, que discurre junto al río Dniéper, por la que habitualmente llega el flujo de refugiados ucranios. Muy cerca, se halla el centro comercial cuyo aparcamiento acoge un centro de recepción con ONG, ayuda humanitaria y autoridades ucranias.

Zaporiyia es una de las cuatro provincias —además de Lugansk, Donetsk y Jersón— que esta semana han celebrado referendos ilegales para su anexión a Rusia. Muchos civiles han huido de estas regiones para no quedar en territorio ruso cuando este viernes el presidente del país, Vladímir Putin, firme los tratados de anexión.

Rusia niega el ataque

El administrador ruso de la región ocupada de Zaporiyia, Vladímir Rogov, ha negado la autoría rusa de la matanza y ha responsabilizado del ataque a las fuerzas ucranias. “Han disparado contra un grupo de coches que esperaban a trasladarse a territorio liberado a la salida de Zaporiyia”, ha escrito en su cuenta en Telegram, en referencia al territorio ocupado por Rusia.

“Es la clásica provocación anglosajona contra la población civil desleal”, ha añadido Rogov, que asegura que la agresión “se ha hecho según la fórmula clásica de ‘han disparado contra sí mismos”, para acusar a Rusia después. Según ha afirmado, las personas atacadas “bloquearon la carretera hace dos días pidiendo que les dejaran ir a territorios liberados [por Rusia]”.

Top