«Cuando tenemos temperatura por debajo de cero, y decenas de millones de personas sin suministro de energía, sin calefacción, sin agua, esto es un notorio crimen contra la humanidad», indicó en una reunión de emergencia del Consejo en Nueva York a través de un enlace de vídeo.
Nueve meses después de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero, el presidente Zelenski denunció la «fórmula de terror« impuesta por las Fuerzas Armadas de Moscú.
Ante un Consejo de Seguridad impotente, señaló que la comunidad internacional no podía «ser rehén de un (Estado) terrorista internacional», refiriéndose al poder de veto de Rusia que bloquea cualquier resolución contra la ofensiva rusa en Ucrania.
«La muerte de civiles, la destrucción de infraestructuras civiles son acciones terroristas. Ucrania sigue exigiendo una respuesta determinada de la comunidad internacional a esos crímenes», escribió poco después en Twitter el mandatario ucraniano, reclamando una reunión de emergencia con los 15 miembros del Consejo de Seguridad.
Los ataques rusos a infraestructuras ucranianas provocaron cortes masivos de electricidad y agua, especialmente en la capital, Kiev, causando al menos seis muertes, desconectando tres centrales nucleares y afectando hasta la vecina Moldavia ya que se abastece de la red del vecino país.
Según las fuerzas aéreas ucranianas, Rusia lanzó este miércoles cerca de 70 misiles de crucero a su país, de los cuales 51 fueron derribados, así como cinco drones kamikazes. Su objetivo eran infraestructuras estratégicas, mientras las temperaturas invernales se instalaban en Ucrania.



