Para seguir el modelo chavista de las movilizaciones callejeras, Petro ha convocado contra marchas oficialistas cuyo poder de convocatoria ha sido menor que el de los indignados.
Según ha señalado el comunicado de las autoridades, este objeto ha sido identificado con las «características similares a las de un globo» y ya ha abandonado el espacio aéreo colombiano
Según las autoridades, las concentraciones que tuvieron lugar el pasado miércoles reunieron a cerca de 20.000 personas más que las convocadas por el Gobierno, que tuvieron lugar un día antes, pues fueron contabilizadas 47.000 y 28.100 personas, respectivamente, según Europa Press.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha abogado por el diálogo con la oposición después de estas protestas masivas contra las reformas anunciadas por el mandatario.
A pesar del triunfo de la convocatoria, el jefe de la Policía Nacional, Tito Castellanos, destacó el buen comportamiento en las mismas. «Se realizaron 44 actividades: 36 marchas, dos movilizaciones y 10 concentraciones, en 24 municipios (...) y la capital. Afortunadamente, todo transcurrió en calma, no se presentó ninguna situación que alterara la tranquilidad y seguridad pública», aseguró.
Petro respondió a esta movilizaciones subrayando que «las garantías de diálogo y consenso siempre serán los pilares de nuestro Gobierno». Admitió, además, que durante la jornada estas fueron monitorizadas y tuvieron un «correcto desarrollo».
Copiar el modelo chavista
La oposición colombiana teme que Petro copie el modelo del régimen chavista. En Colombia hay 2,5 millones de migrantes venezolanos, de ahí las movilizaciones y protestas desde que tomó posesión del cargo hace cuatro meses.
En el convulsionado Perú tampoco quieren al mandatario colombiano. La excandidata presidencial Keiko Fujimori anunció el miércoles su intención de «pedirle al señor Petro que no meta su nariz roja en el Perú.
El Perú ha derrotado el terrorismo y no vamos a aceptar el terrorismo exterior para que se involucre en nuestro país» al catalogar al presidente colombiano como un guerrillero. El Congreso peruano debatirá este viernes si le considera 'persona non grata' por su injerencia durante la crisis política y social que vive el país andino.



