Carlos Manzo fue asesinado el sábado. Tenía 40 años y era el alcalde de Uruapan, en Michoacán, México, donde operan el Cártel Jalisco Nueva Generación, Cárteles Unidos, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios.
Minutos antes de ser baleado, el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, realizó una transmisión en Facebook, invitando a sus conciudadanos a participar del Festival de las Velas, una celebración local. Minutos después el alcalde fue asesinado. Figuras políticas de Michoacán han dicho que ni el gobierno del estado ni el gobierno federal hicieron suficiente para mejorar las condiciones de seguridad del municipio pese a los pedidos reiterados que hiciera Manzo. El funeral del alcalde tuvo lugar el domingo.
El alcalde costumbraba a usar las redes sociales para dar cuenta de sus actividades y gestión, pero también para abordar la mayor problemática: la seguridad de Uruapan. Este es uno de los 113 municipios de Michoacán, un estado que sufre y enfrenta la violencia por las actividades ilícitas del crimen organizado. Semanas atrás, el alcalde había solicitado apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, “para que no dejen solo a Uruapan en el combate de los delitos federales que le corresponde a la Federación atender”.
“Uruapan es el corazón de Tierra Caliente y Tierra Caliente es el centro del estado de Michoacán donde se cultivan los dos principales frutos que controla el crimen organizado: el aguacate o palta y los limones. El negocio del crimen organizado frente a estos dos productos es el que les permite mantener el control territorial de esa zona de alto conflicto. El mercado y la regulación de precios de estos productos permiten hacerse a una clara idea, cuando uno baja a una tienda y ve los precios, de quien controla ese mercado”, contextualiza el politólogo Gustavo Ferrari Wolfenson en diálogo con Hoy24.
Manzo estudió Ciencias Políticas y Gestión Pública en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). En 2018 se presentó como candidato a diputado federal y lo logró tres años después con el oficialista partido Morena. Al término de su mandato como diputado se postuló como candidato independiente a la alcaldía de Uruapan para los comicios de 2024 y ganó la presidencia municipal con 95.381 votos, el 66,7% de los 143.800 sufragios emitidos, según consta en el acta electoral publicada por el Instituto Electoral de Michoacán (IEM). Se impuso a su más cercano competidor del movimiento Morena, su anterior partido, quien obtuvo 21.215 sufragios. Manzo se posesionó como presidente municipal de Uruapan el 1 de septiembre de 2024 y debería gobernar hasta 2027.
El 8 de octubre, el alcalde hizo un llamado a través de Facebook a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, “para que no dejen solo a Uruapan en el combate de los delitos federales que le corresponde a la Federación atender”. El alcalde ya había exhortado al gobierno mexicano de la presidenta Sheinbaum a prestar más apoyo a su municipio, así como al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, para reforzar la seguridad con mayor presencia de militares y de policías, donde agricultores y productores locales denuncian la extorsión constante de grupos criminales.
“Nosotros como Municipio de Uruapan seguiremos luchando con nuestra policía municipal y con lo que esté al alcance de nuestras posibilidades para hacer frente a esta problemática de la inseguridad y de violencia que se vive en el país”, indicó el alcalde. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó en octubre que el 82,6% de la población de Uruapan se siente insegura en su ciudad. El promedio nacional sobre el mismo tema es del 63%.
El domingo, horas después de perpetrarse el crimen del alcalde, la presidenta Sheinbaum condenó el asesinato y aseguró que su gobierno trabaja para mejorar la seguridad en el estado de Michoacán y en el resto del país. “Desde el inicio de esta administración hemos reforzado la Estrategia de Seguridad. Estos hechos tan lamentables nos impulsan a fortalecerla aún más. Reafirmamos nuestro compromiso de poner todos los esfuerzos del Estado para alcanzar la paz y la seguridad con cero impunidad y justicia”, expresó.
Por su parte, García Harfuch dijo en conferencia de prensa que Manzo tenía protección federal con 14 integrantes de la Guardia Nacional y argumentó que los agresores del alcalde aprovecharon su participación en un acto público para atacarlo. Todavía no se sabe si han logrado establecer quienes son los responsables o presuntos responsables, aunque García Harfuch dijo que el atacante fue abatido la misma noche del crimen de Manzo y que el asesino no tenía una identificación. Las autoridades tratan de identificar de quién se trata.
“El plan Michoacán, bajo los mismos términos que plantea hoy el gobierno Sheinbaum, fue una iniciativa que le presenté en 2014 al presidente Peña Nieto. El gobierno mexicano me contactó en la Argentina para hacerme una consulta sobre el estado de situación en esa entidad territorial. Estuve tres años metido allí. No hay duda de que los ciclos se repiten.
Los problemas siguen existiendo y la debilidad institucional cada día está más presente en ese estado. Como lo estoy contando, en 2014, estuve a cargo de la primera iniciativa oficial para que Michoacán tomara el control de la región frente a la ausencia del Estado y la presencia firme de los negocios del crimen organizado. La situación fue, es y será crítica. Realmente no hay poder institucional que pueda controlar la situación. Lo acaecido con el alcalde Carlos Manzo es la consecuencia de esa situación. Frente a las fuerzas de seguridad el crimen organizado responde con las mismas armas multiplicadas por cuatro o cinco. Por más de que intervenga la presidenta no veo que existan las condiciones para pacificar el territorio. Sumado a ello, está una población que se ha vuelto contra del Estado y contra cualquier control institucional.
Las acciones anárquicas e incendiarias marcan, una vez más, el hastío y la incredulidad total de la población en sus instituciones, más allá del color político de sus representantes”, puntualiza Ferrari Wolfenson a este medio.


