Lunes, 28 Septiembre 2026 00:20

Joan Manuel Serrat, sobre la jubilación: “Es un placer extraordinario despertarse y no tener que ir a ningún lugar ni cumplir con ningún horario”

Joan Manuel Serrat

El legendario cantautor catalán disfruta en Barcelona de una apacible jubilación sin horarios ni compromisos, volcado por completo en la dedicación a sus nietos.

Joan Manuel Serrat cada vez ejerce más como abuelo (y bisabuelo).

 

Este mes de diciembre, además de celebrar sus 83 años, se cumplirán cuatro desde que firmó oficialmente su jubilación de los escenarios ante las gradas del Palau Sant Jordi. Tras décadas recorriendo los escenarios del mundo entero sin una rutina fija, el cantante atraviesa hoy una de las etapas más plenas y serenas de su vida.

Alejado definitivamente de las giras multitudinarias y del ritmo frenético de la industria musical, el legendario cantautor disfruta en Barcelona de una jubilación apacible, volcado por completo en el calor de su familia y disfrutando como nunca de los pequeños placeres cotidianos y de la compañía incondicional de su esposa Candela Tiffón.

El placer de despertar sin horarios

En esta nueva fase vital, Serrat ha encontrado la máxima felicidad en la ausencia absoluta de ataduras y compromisos profesionales. Según ha recoge ‘The Objective’, su rutina matutina comienza sin la presión de los despertadores, saboreando únicamente “un café solo, negro y bien puesto”, mientras repasa la prensa del día disfrutando del tacto del papel y del silencio previo al bullicio cotidiano.

Para el cantautor, este cambio drástico de ritmo representa el verdadero privilegio de la madurez alcanzada en su carrera. “Es un placer extraordinario despertarse y no tener que ir a ningún lugar ni cumplir con ningún horario”, reconoce abiertamente sobre su día a día actual.

El cantautor catalán inicia sus mañanas con un café solo y la lectura pausada de los periódicos impresos antes de que comience el ruido del día.

“No he dejado de ser curioso”

Que nadie se alarme. Pese a no tener obligaciones profesionales, Serrat no ha dejado de leer y escribir. Lejos del confinamiento de los camerinos y de las pruebas de sonido, el cantautor cultiva una “moderación placentera” donde no faltan los paseos diarios, la buena cocina mediterránea y una copa de vino.

Aunque ya no planea grabar discos ni subirse a un escenario, el artista no ha abandonado la curiosidad intelectual que lo ha impulsado desde joven. Por ello, mantiene la costumbre de acudir regularmente a su escritorio personal, un espacio sosegado donde lee, redacta notas y ordena los recuerdos de toda una vida. “Sigo yendo a mi despacho. No voy a trabajar en el sentido estricto, voy a leer, a escribir mis cosas, a ordenar mis recuerdos. No he dejado de ser curioso”, explica al respecto.

Aunque retirado de los escenarios y sin intención de grabar nuevos discos, Serrat acude a diario a su despacho para leer, escribir y ordenar sus recuerdos personales.

Bajo el mandato de sus nietos

Luna Serrat y Dani Ceballos

El gran motor que en el pasado fueron las causas sociales, en la actualidad es la felicidad de sus nietos. El poeta ha decidido dedicarse por completo a su familia, compensando el tiempo que las intensas giras internacionales le arrebataron en el pasado.

De hecho, los pequeños de la familia son los encargados de marcar su agenda y sus prioridades diarias. “He pasado de ser el dueño de mi tiempo a estar a las órdenes de mis nietos, y es la mejor jefatura que he tenido nunca”, confesó el catalán. Además, la familia crece con la llegada de sus primeras bisnietas gemelas, hijas de la influencer y periodista Luna Serrat, fruto de su relación con el futbolista Dani Ceballos.

En esta envidiable etapa de retiro, su esposa Candela Tiffón (68) continúa siendo el faro ineludible de su estabilidad y felicidad. Desde que se casaron en una ultrasecreta ceremonia civil en el Ayuntamiento de Camprodón para mantenerse al margen del foco mediático, ambos han mantenido una complicidad indestructible a lo largo de los años.

“Candela ha sido fundamental para que yo no me volviera loco. Es la persona que me pone en mi sitio y la que ha hecho que esta familia sea lo que es”, confiesa sobre la mujer que inspiró retratos imborrables como ‘La mujer que yo quiero’ y por la que confiesa sentir una inmensa dependencia emocional.

Joan Manuel Serrat & Candela Tiffón

Candela Tiffón se mantiene como el pilar fundamental del músico, tras haber sellado su amor en una discreta ceremonia civil en Camprodón.

Cuando no se le ve paseando por las calles de Poble Sec o por la zona alta de Barcelona, comprando en librerías o disfrutando de tertulias con amigos de toda la vida, Serrat busca el aislamiento en su residencia de Gerona. Allí supervisa sin presiones su bodega, Mas Perinet, ubicada en la comarca del Priorat, una ocupación que considera una reconexión espiritual con la tierra.

Atento siempre a la justicia social y el medio ambiente, acude a conciertos de sus amigos Joaquín Sabina o los Estopa como un espectador más. Sin duda, el propio artista resume a la perfección el valor de esta etapa: “El éxito fue hermoso, pero la libertad de elegir qué hago con mi tarde es, posiblemente, el mayor premio de mi carrera”.

Fuente:  https://www.lecturas.com/actualidad/joan-manuel-serrat-sobre-jubilacion-es-placer-extraordinario-despertarse-no-tener-que-ir-ningun-lugar-ni-cumplir-ningun-horario_198924?shem=aimgspe,

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