El gobierno de centroderecha de Piñera tuvo que hacer importantes concesiones a la ola populista. Por ejemplo, permitió el retiro anticipado del 10 por ciento de las pensiones para paliar los efectos del virus chino. La izquierda, envalentonada, va por otro 10 por ciento.
Días atrás vimos por televisión, en el primer aniversario del violento estallido, las mismas imágenes espeluznantes de 2019. Dos iglesias fueron quemadas por la turba. Carabineros fueron heridos. Mi sensación es que el pueblo chileno hoy quiere peronismo; justicia social como la que conocemos de este lado de la frontera. Ese efecto imitación, a mi juicio, les costará caro.
Estamos a un paso de las elecciones de Estados Unidos. Las predicciones siguen dando ventaja a la candidatura presidencial del demócrata Joe Biden, pero en algunos estados clave Donald Trump crece. La volatilidad del mercado se mantiene, pero con una baja en el volumen. Wall Street cerró la semana con pérdidas, con un retroceso del 0,95 % en el Dow Jones; del 0,53 % en el S&P 500; y del 1,06 % en el Nasdaq.
Los inversores se guardan las balas. La oposición les provoca un doble temor: el deterioro físico de Biden; y las ideas progresistas de su vice, Harris. Trump, además, significa tasas bajas por mucho tiempo. Su derrota podría significar una corrección rápida del 7 o 8 % en el mercado accionario. Hoy el dólar se debilitó frente al euro, con un cambio de 1,1863.
Quien me ha sorprendido gratamente este año es AMLO. Si bien no ha realizado las reformas que uno esperaría de la derecha liberal, su izquierdismo en términos económicos ha sido neutro. México avanza y su moneda no se ha visto afectada mayormente por los vaivenes de su vecino del norte. López Obrador está demostrando que en el fondo es un político sanamente de centro.
Qué podemos decir de la Argentina. Nada bueno, por cierto. El mercado cambiario sigue bajo presión. Se dio lo que habíamos adelantado: el dólar orilla los 200 pesos en el mercado libre (desde el lunes avanzó 17 pesos en total). Por ese pronóstico algunos lectores vehementes de este gran diario -que acaba de cumplir 151 años de vida- me habían dedicado en la página web comentarios divertidos.
Sigo pensando, lamentablemente, que la Argentina se empecina en mantenerse en zona de colisión con una cotización del blue que ahora apunta a los 350 pesos y con activos argentinos que seguirán en caída, sobre todo los nominalizados en pesos. Y lo más triste es que el Gobierno piensa que está haciendo las cosas bien. Me parte el alma ver el éxodo del país de los empresarios exitosos y de los no exitosos, también.



