Desde 2024, Mariano Caucino es el embajador argentino en India. Desde Buenos Aires mantuvimos una conversación telefónica con Nueva Delhi para adentrarnos en esta realidad.
Embajador, ¿cómo se vive en India esta realidad de un país que en tan pocos años ha avanzado tanto hasta alcanzar el lugar de hoy? ¿Por qué se dice que en un punto India es el país de moda en el mundo actual?
Bueno, los logros conseguidos son innegables. India se ha convertido en la quinta economía global y en el país del mundo de mayor crecimiento, al menos si se tienen en cuenta las grandes potencias. Pero por sobre todo creo que lo más destacable tiene lugar si se tiene en cuenta el punto de partida. Al momento de alcanzar su Independencia, en 1947, el país tenía apenas una tasa de alfabetización del orden del veinte por ciento de la población.
En el caso de las mujeres, esa proporción era aún menor. Apenas el ocho o nueve por ciento de las mujeres tenían algún grado de alfabetización. La expectativa de vida al terminar el período colonial era de tan sólo 26 años. El país tenía una incidencia insignificante en la economía global. La tasa de crecimiento de su economía era cercana a cero durante buena parte del periodo imperial.
Poco después de terminar la Segunda Guerra Mundial, la India consiguió su independencia (1947) y en China se resolvió su larga guerra civil con el triunfo de Mao (1949) y la imposición de la República Popular.. ¿cómo se explica el desarrollo de ambos países hasta llegar a la situación actual?
En un punto lo que es verdaderamente sorprendente es la declinación que tuvieron dos países de la escala de China y la India durante aproximadamente dos siglos. En el caso de China, ello ocurrió a partir de las guerras del Opio y de la imposición de los llamados tratados desiguales por parte de las potencias occidentales.
En el caso de India, ello fue la consecuencia de una política extremadamente compleja que se aplicó durante el periodo colonial que derivó en una verdadera expoliación de sus riquezas y por el hecho de que durante las primeras décadas de vida independiente los gobiernos indios aplicaron un modelo económico extremadamente dirigista. Pero, como a veces ocurre, una gran crisis brindó una gran oportunidad.
En 1990-1991, India se encontraba en medio de una gigantesca crisis económica. Una situación por momentos dramática que en buena medida habilitó a que el gobierno de entonces tuviera el margen político y la decisión estratégica de liberarse de los prejuicios que habían llevado al país a un grado de estatismo y dirigismo económico extremo. Hoy casi toda la clase dirigente del país reconoce el liderazgo que entonces tuvieron el primer ministro P. V. Narasimha Rao y su ministro de finanzas Manmonhan Singh (quien luego sería premier) de lanzar una profunda reforma hacia la economía de mercado.
¿En qué consistieron esas reformas?
Básicamente en un programa de apertura, desregulación, privatizaciones y modernización de la economía. Es decir, la sustitución de un modelo de economía que si bien no había llegado a ser socialista si era socializante, por un modelo de economía de mercado. Con el elemento virtuoso de que ese programa, en lo esencial, ha sido mantenido y profundizado por los gobiernos sucesivos. En especial por parte del actual gobierno del primer ministro Narendra Modi, bajo cuyo liderazgo, desde 2014, India ha sorprendido al mundo con su sobresaliente desempeño económico. El que la ha llevado a exhibir las tasas de expansión más elevadas, en una medida solo comparable con las alcanzadas por la República Popular China a partir de las reformas de Deng Xiaoping (1978).
¿Cómo lo lograron?
El fenomenal ascenso económico indio, sin embargo, no es un dato casual. Es acaso el resultado de una política determinada. A esta altura de la vida es evidente que los países progresan o declinan a partir de las políticas que adoptan sus dirigencias. En el caso de India el programa de modernización económica que en los hechos implicó el abandono de los esquemas socializantes que habían provocado un estancamiento de su economía.
En especial a partir del excesivo nivel de intervencionismo estatal que condujera a lo que los propios indios calificaron como la sustitución del “British Raj” por una suerte de “License Raj” en el que casi la totalidad de las actividades económicas estaban sujetas a engorrosos permisos y autorizaciones.
¿A qué otras experiencias puede compararse este fenómeno?
A mi entender, es evidente que el éxito o el fracaso de una sociedad depende en gran medida del acierto o el error de las políticas aplicadas por parte de sus clases dirigentes. En especial a partir del tipo de modelo de organización económica e institucional que los países adoptan.
Deme ejemplos…
Bueno usted tiene el caso alemán. Durante los años en que Alemania estuvo dividida, después de la guerra, y hasta la caída del Muro de Berlín. Los alemanes eran los mismos, de un lado y del otro, pero sin embargo en Alemania Federal (occidental) eran libres, gozaban de la democracia y prosperaban económicamente, mientras que del otro lado del muro estaban sometidos al yugo comunista, al atraso y a la persecución de la Stasi (la temible policía secreta del régimen de la Alemania comunista).
Hay tantos otros casos, los cubanos por caso, son exitosos en Miami y viven en la pobreza en La Habana. ¿A qué cree que se debe ello? Son las mismas personas, pero el sistema es diferente. Un sistema permite progresar y el otro los hunde en la postergación y la pobreza. Por no citar el caso extremo de Corea.
En el que los coreanos del sur han generado una sociedad democrática híper exitosa llena de progreso y éxito mientras que en el Norte apenas sobreviven como súbditos en medio de violaciones de derechos humanos y privaciones de todo tipo impuestas por la dictadura comunista de una familia. Por ello los países que han adoptado políticas correctas a la larga presentan casos de éxito y prosperidad. Y ese es el caso de India, que es un país que hoy asombra al mundo por su potencial fenomenal.
¿Qué oportunidades ofrece a la Argentina…?
Creo que el caso de India es significativo. Pero diría que no se trata tan solo de la India, o de China naturalmente. Creo que es fundamental tener presente lo que ocurre en Asia en su conjunto, o en la región del Indo-Pacífico, más precisamente. No le digo nada nuevo si afirmo que vivimos en un mundo en permanente cambio -ello ha ocurrido siempre, con mayor o menor velocidad en el despliegue de los acontecimientos históricos- pero si le diría que es evidente que asistimos a un tiempo histórico en el que el centro de gravitación de los acontecimientos globales parecen girar hacia el Indo-Pacífico.
Lo cual implica mirar al Indo-Pacífico, pero sin olvidar algo fundamental: nunca dejar de tener en cuenta que los Estados Unidos también son un país del Pacífico. Lo cual es una de las razones para pensar que muy probablemente los EEUU sigan siendo el primer país de la tierra, al menos por el tiempo que nos tocará vivir a nuestra generación…
Hablemos de la relación bilateral…
Es en ese plano en que las relaciones bilaterales entre nuestros países encuentran un nuevo punto de partida desde el cual fortalecer y profundizar la amistad de más de siete décadas que une a argentinos e indios. Estoy convencido que la relación estratégica entre la Argentina y la India está llamada a continuar expandiéndose en base a la confianza mutua y al mutuo beneficio que la misma presenta para ambas naciones. Al momento, la relación comercial entre nuestros países alcanza los 4,6 billones de dólares, con un saldo positivo en la balanza para nuestro país.
Tal vez pocos argentinos lo sepan pero Argentina es el primer proveedor de aceite de soja y el tercero de aceite de girasol de la India. Al extremo que -en palabras del titular del Observe-Research Foundation (ORF) Samir Saran- nuestro país está presente prácticamente en todas las mesas de la India aunque muchos ni siquiera lo imaginan.
La Argentina puede ser un proveedor de alimentos para cientos de millones de habitantes en este mundo…
La realidad es que a partir de su inmensa capacidad productiva la Argentina es un proveedor confiable en seguridad alimentaria para grandes mercados, entre ellos el de la India, un país cuyas tasas de crecimiento económico promediaron el siete por ciento anual en la década pasada.
¿Qué puede decirnos en materia de inversiones?
En materia de inversiones, India ha venido realizando importantes operaciones en el sector estratégico de la minería, en provincias como Catamarca. Litio, cobre y oro resultan recursos de enorme interés para India, a la vez que la presencia en la Argentina de empresas como UPL y de Globant en Pune (India) confirman la profundidad de los lazos entre nuestros países. Los que sin dudas se potenciarán a partir de la aprobación de la legislación de fomento a la inversión en nuestro país (RIGI). Asimismo, es en materia energética donde ambos países encuentran un enorme campo de cooperación.
Es en ese plano en el que ha sido verdaderamente oportuna la visita a la India del presidente de YPF Horacio Marín, ocasión en la que comenzó a explorarse la posibilidad de que nuestro país se constituya en un proveedor de gas licuado, contribuyendo a la virtualmente ilimitada demanda de energía de la India.
Mariano A. Caucino es el actual embajador de la Argentina en la India. Nacido en Buenos Aires el 14 de septiembre 1976, es abogado de profesión aunque durante años ejerció la docencia en el campo de la política internacional y la historia contemporánea. Anteriormente se desempeñó como embajador en Israel (2018-19) y Costa Rica (2016-17).



