Argentina en el Mundo

El peronismo está herido. La derrota, hace dos semanas, en las elecciones primarias y la posibilidad, cierta, de perder el control del Congreso en noviembre puso al Gobierno en una carrera frenética por recuperar los votos perdidos. 

Desde el Frente de Todos se apeló a la insólita estrategia de emparejar a los candidatos liberales con procesos autoritarios. Además de ser una locura, lo indignante es que ellos están más cerca ideológicamente. 

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, denunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas que su país ha sido sometido a un “endeudamiento tóxico e irresponsable” con el Fondo Monetario Internacional. 

El Gobierno está literalmente desesperado y el nuevo gabinete ya puso en marcha el operativo “¡Sí se puede!”, versión kirchnerista, para remontar las primarias del 12 de septiembre. 

Luego de varios días sin gobierno,  porque los funcionarios se encontraban subidos al ring  en procura de no hacerse cargo de la derrota electoral sufrida y en defensa de sus vanidades,  los alquimistas del poder encontraron la pócima: distraernos con fuegos artificiales, mientras un DNU conseguía los pesos para comprar los votos que los sacaran de perdedores, incorporando  al presupuesto el dinero  que les permita recuperar el dominio del Congreso y lograr que una única  voluntad –la de Cristina- decida los destinos de nuestra patria. 

El presidente de Argentina entrega la jefatura de Gabinete al candidato de su vicepresidenta y alcanza una tregua en la crisis política que paralizaba su Gobierno. 

El peronismo que hoy se conoce como kirchnerismo en Argentina perdió en 18 de las 24 provincias. 

Los aspirantes del Gobierno al Congreso pierden en todos los distritos más importantes, incluida la provincia de Buenos Aires, bastión de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. 

En California se repitió una escena similar a la ocurrida en Argentina: un mandatario que ordena estrictas cuarentenas para el resto, pero que festeja con familiares y amigos del poder. 

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