Sábado, 01 Agosto 2020 21:00

Los 12 del Patíbulo (Once lo desarman; una se salva) – Por Daniel Zolezzi

 

El título, es el de una película de 1967 dirigida por Robert Aldrich. El subtítulo, pertenece a la más estricta actualidad argentina. Una comisión de once miembros ha sido designada, con la finalidad de estudiar el funcionamiento de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura y, en base a ello, aconsejar medidas para su mejor funcionamiento.

Entre sus integrantes, tal como lo anticipamos en estas columnas el 20 de julio, se cuenta el abogado Beraldi, que defiende a Cristina Kirchner en distintas causas penales. Causas en las cuales - sin duda - ha de plantear recursos que las lleven ante la Corte.

Los otros diez, están de adorno. Esto está hecho a medida de Cristina y ha de desembocar – si se logran las mayorías necesarias en el Congreso – en una Corte que asegure su impunidad. Para lo cual, se ha de incorporar a ella la suficiente cantidad de ministros, tal vez, dividiéndola en Salas.

Esa Comisión se ha integrado, se nos dice, no teniendo en cuenta la filiación política de sus integrantes, sino su capacidad personal. Sin embargo, no forma parte de ella ninguno de los constitucionalistas más destacados de la actualidad. Más aún, parece que, si se ha seguido algún criterio para formarla, es el de excluir a quienes tuvieran real especialidad en la materia. Casi todos sus integrantes están lejos de calificar para una tarea de tal magnitud.

Basta con echar un vistazo a la bibliografía constitucional, para advertir que ningún autor de prestigio integra la Comisión. No hacemos nombres, por temor de obviar a algunos de suficiente mérito. De lo que, sí, estamos seguros es de que si vivieran algunos clásicos constitucionalistas, digamos - por ejemplo - Sánchez Viamonte, Bidart Campos, Linares Quintana, Carrió, Morello o González Calderón, seguro es que no hubieran sido convocados.

Es que la verdadera finalidad de esta Comisión, no es la que pomposamente se anuncia. Su auténtico fin es armar una Corte que absuelva a Cristina. Lo demás es cuento. Y no hay uno solo de sus integrantes que lo ignore.

De allí, la responsabilidad de los pocos que han sido llamados porque lucen el marbete de “opositores” o, al menos, de no oficialistas. Ha podido en ellos, más el ansia de figurar, que cualquier consideración ética. No ignoran que su eventual disidencia, será apenas una escenografía de pluralismo en un dictamen que ya está escrito.

Cristina de Kirchner no es María Antonieta, quien, por otra parte, murió con una dignidad ajena a nuestra clase política. Además, no se usa entre nosotros el instrumento difundido por el Dr. Guillotin. Claro que, de haber Justicia, severas penas aguardarían a la Vicepresidente en causas en las que las pruebas en su contra son abrumadoras. De que eso no suceda, se van a encargar los once de la Comisión. La número 12, que los inspira y manipula desde afuera, será absuelta. Aunque la Historia no la absuelva.

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