Tal como he venido sosteniendo: la aceleración inflacionaria era inevitable, solo era cuestión de tiempo, pero lo peor aún está por venir. Hacia fin de año tendremos una nueva ola de emisión monetaria y la mayor disponibilidad de dinero presionará sobre el dólar y sobre los precios.
Y a partir del nuevo año la inflación aumentará aún más si se flexibilizan las tarifas de los servicios públicos (en este caso vía costos). Al mismo tiempo, el costo de seguir haciendo frente a la presión sobre el dólar con los instrumentos que utiliza el Gobierno, va encontrando límites y solo podría corregirse con una aceleración del ritmo de aumento del dólar oficial, algo que también pondría más presión sobre los precios.
Desde la economía, tomada la decisión de seguir deslizándonos por este “subdesarrollo sostenible”, se puede seguir ganando tiempo, pero comienzan a aparecer nubes de tormenta.
De todos modos, la pregunta clave pasa por otro meridiano ¿aguantarán los sectores más débiles y vulnerables de la sociedad la inflación creciente, la pérdida de ingresos reales (ya sea en la economía formal como en las jubilaciones y pensiones) y la desaparición del IFE?
En cualquier caso, el “rebrote de la economía” para el sector privado se seguirá postergando o a lo sumo se notará en sectores específicos (como la construcción) …a la espera, una vez más, de una buena cosecha (que no llegará pero que tendrá la compensación de precios internacionales una vez más en aumento).
Precios Mayoristas confirman aceleración de inflación
Tras la suba de 3,8% del IPC; el 6,6% de la Canasta Básica Alimentaria y el 5,7% de la Canasta Básica Total (CBT), ayer llegó el turno del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que se ubicó en 4,7% el mes pasado. Los productos importados registraron la mayor variación, con un incremento del 5,6% mensual; en segundo lugar, se ubicaron los productos primarios (+5%) y, en tercer lugar, los productos manufacturados (+4,5%), aunque registraron la menor variación entre las categorías, fueron los de mayor incidencia en la variación mensual de los precios mayoristas.
Asimismo, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) avanzó 3,7% (+0,8 punto respecto a septiembre). Por rubro, "materiales" se aceleró 2,2 puntos y fue el de mayor incremento (nada menos que 7,8% mensual).
"En un contexto de endurecimiento del cepo cambiario y pocos instrumentos de ahorro, parte de los dólares atesorados se canalizan hacia remodelaciones y mejoras de vivienda, traccionando hacia arriba el precio de los materiales en el sector de la construcción", señaló LCG. Muy por detrás quedaron los gastos generales (+2,4%) y la mano de obra (+0,1%).
¿Qué cambió en la política monetaria?
* El gobierno en las últimas semanas ha realizado una serie de acciones tendientes a forzar una caída del tipo de cambio en sus versiones libres.
* Emitió más bonos nuevos del canje —AL30 y AL35— por USD 750 MM.
* Los ofreció en pesos para que los fondos internacionales que quedaron invertidos en moneda local —Templeton y PIMCO, los más destacados— pudieran salir vía contado con liquidación (CCL) a bajo costo.
* Asimismo, anunció una emisión adicional por otros USD 750 MM.
* Paralelamente, colocó un nuevo bono dollar-linked a un año y medio de plazo por un monto de USD 1,660 MM.
* Intervino en los mercados CCL y MEP, vendiendo bonos en dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema de Seguridad Social y del BCRA.
Al inicio de esta operatoria el gobierno contaba con algo menos de USD 10.000 MM en bonos dolarizados de organismos descentralizados para echar mano.
* Y continuó vendiendo importantes volúmenes en el mercado de dólar futuro.
* Durante el mes de octubre, el Banco Central tuvo que vender poco más de USD 2.200 MM para mantener bajo control ese mercado.
* El stock acumulado de ventas a futuro superó los USD 7.800 MM a fin de noviembre.
* Las ventas de bonos dolarizados en pesos tienen varias consecuencias.
* La más obvia es la consiguiente distensión del mercado de dólar CCL.
* Además de ese impacto sobre la brecha cambiaria, se añade un segundo efecto bajista, pues la venta contrae la cantidad de moneda local.
* Octubre constituyó un mes de contracción de la base monetaria, aunque siguió́ creciendo interanualmente en términos reales.
* Al 4 de noviembre la base mostraba una contracción intermensual de $ 97.000 MM.
* A ese día, el volumen de la base monetaria pura ascendía a $ 2,34 billones y se expandía 62,6 % respecto a un año atrás. (extraído del Informe de la semana pasada)
*Los pasivos financieros (Leliq y pases) tuvieron una leve contracción en el mes y suman $ 2,48 MM.
* Paralelamente, se observó́ una brusca desaceleración de los agregados monetarios.
* De todas formas, respecto a un año atrás, el M1 se expande 94 %.
* Y el M2 se duplica.
* La evolución de los depósitos a plazo sufrió intensamente la suba de los tipos de cambio libres.
* Los depósitos a plazo del sector privado al 4 de noviembre caían $ 120.000 MM respecto a 30 días antes.
* Las tasas pasivas no lucen atractivas a la vista de la inflación y, especialmente, de la tasa de devaluación.
* La masiva colocación de deuda posibilitó el financiamiento del déficit fiscal sin recurrir a la emisión.
* Se colocó deuda por $ 420.000 MM.
* Descontando los vencimientos, el Tesoro obtuvo un financiamiento neto de unos $ 250.000 MM,lo que le permitió́ solventar el rojo fiscal del mes y hacer una cancelación parcial —$ 100.000 MM— de adelantos recibidos del Central.
* El déficit primario del mes rondó $ 130.000 MM, el menor registro mensual del año.
* En lo que va del año, el financiamiento monetario del BCRA al Tesoro supera $ 1,6 billones.
* Por último, debe tenerse presente que la oferta de bonos agrega, al menos inicialmente, presión alcista a la tasa de riesgo soberano.
* A nuestro juicio, este cambio de sesgo monetario no significa una migración hacia una política seria y realista sino que representa el rapto de prudencia y realismo propios de cuando se ve de cerca el cataclismo.
* El salto de las brechas cambiarias provocaba un rápido deterioro de una amplia gama de variables claves, que cubrían desde la erosión de la cuenta corriente externa a una incipiente desestabilización del sistema bancario.
* El disciplinamiento de los tipos de cambio libres no detuvo la salida de depósitos en dólares.
* Desde las PASO de agosto del año pasado se han ido casi USD 18.000 MM de depósitos en moneda extranjera de inversores privados.
* Los préstamos en dólares los acompañaron en la cuesta abajo.
* Sólo se trata de un intento desesperado para llegar como sea a abril, cuando descuentan que ingresarán los dólares de la cosecha.
* Durante este mes podrán continuar controlando el dólar mediante la colocación de bonos.
* En diciembre los vencimientos de deuda son más importantes y el rojo fiscal rondará $ 440.000 MM.
* Lo que parecen no tener en cuenta las autoridades económicas es el pernicioso efecto sobre la actividad productiva, que viene de sufrir una recesión que se prolongó, con los dos últimos trimestres marcando una contracción record.
* La contracción monetaria provocará una caída adicional del crédito, que ya venia retrocediendo de manera notable desde septiembre.
* El costado positivo de la contracción monetaria es que ocurre en el preciso momento en que la liberación del confinamiento abre camino a la caída de la demanda monetaria.
* Sin embargo, este brote contractivo se agotará en pocas semanas, cuando el monstruoso desequilibrio fiscal alcance su momento álgido en diciembre.
* Ese mes el Tesoro deberá recurrir inexorablemente a la artillería remanente del BCRA: adelantos transitorios por hasta $ 145.000 MM y a las pseudo-utilidades, por $ 405.000 MM.
* En esas semanas la reapertura de centros de compras, restaurantes, y las fiestas impulsarán el consumo y la demanda de pesos se precipitará, acelerando la inflación.
* Los riesgos de desestabilización sistémica, como resultado de la combinación de una inundación de pesos y simultánea caída de la demanda de dinero son enormes.
* Es muy probable que Guzmán ya esté soñando con otra cuarentena reforzada a partir de marzo, que le permita apoyarse nuevamente en el aumento forzado de la demanda de dinero y en un nuevo corralito bancario de hecho como el que rigió este año.
Es precisamente ahí donde reside el quid de la cuestión: llegar a abril.
* Sin reforma alguna de fondo a la vista, y con un gobierno que mantiene el tono de hostilidad y desprecio por los derechos de propiedad y los mecanismos de precios, la actual política de bajar el dólar a martillazos sólo posterga y potencia la crisis pendiente.
* La reducción de la brecha no ha obedecido a cambio alguno en la situación de los fundamentales sino a una alocada colocación de deuda, por miles de millones de dólares, a tasas de hasta 18 % en dólares.
Este insostenible costo de endeudamiento supera al de países del África subsahariana.
* Por este camino, la resolución de la crisis sólo se postergará para estallar con más fuerza y virulencia, encontrándonos sobre-endeudados y descapitalizados.
* La nueva política adoptada, lejos de asegurar un cambio de aire, ilustra acabadamente la perversidad de una clase política dispuesta a liquidar lo que queda de un país vaciado, con el sólo objeto de preservarse y así llegar a las próximas elecciones.
Más financiamiento “barato”
En un día con claroscuros, mientras China se sumó a Alemania, Suiza, Holanda y Francia como quinto país del mundo que está logrando colocar bonos largos con tasa negativa, y con casi toda América Latina consiguiendo crédito internacional voluntario al 3% anual, Martín Guzmán tuvo que pagar ayer otra vez un costo muy alto para conseguir dinero y, al mismo tiempo, vender muchas reservas y bonos para evitar que el peso argentino se siga hundiendo.
Mientras todo eso de desencadenaba, el ministro de Economía estuvo enfocado buena parte del día en la una licitación de colocación de más deuda, porque entre mañana y el fin de semana vencen pagos de deuda en pesos por $175.000 millones, y el resultado obtenido fue ciertamente exitoso, aunque no tan voluntario, ya que se aplicó una decisión desde el BCRA para que los bancos, como inversores institucionales, deben orientar el stock total de lo que captan con una nueva conformación.
Así, con 99 ofertas recibidas, casi todas de los principales bancos del sistema, Guzmán salió a pedir $ 175.000 M y consiguió $210.517 millones, es decir, $35.517 millones más de lo que debía pagar en los próximos tres días. Así, en vez de pagar, entregó nuevos papeles: el 85% fue en un bono del Tesoro en pesos (TY22) a tasa fija del 22% a mayo de 2022, el 12% en bonos CER +1% (TX21) a agosto 2021 y el 2% en bonos CER + 1,2% (TX22) a marzo 2022.
De esta manera, mientras el mundo se financia con tasa muy baja, a 0% o incluso negativa, Argentina sigue tomando deuda con gran costo.
(#) Ex Embajador Misión Permanente de la República ante los ORGANISMOS INTERNACIONALES EN GINEBRA, al MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, COMERCIO INTERNACIONAL Y CULTO
Gentileza de Enrique Guillermo Avogadro



