El pasado 9 de septiembre, de manera intempestiva e inconsulta, el Gobierno Nacional le quitó a todos los argentinos y argentinas que viven y trabajan en la Ciudad recursos que les pertenecían. Ahora reeditan, en una escalada de falta de convivencia política, una nueva quita para seguir perjudicando a un gobierno que no es de su partido y completar su objetivo de desfinanciarlo.
Pretenden nuevamente quitarle a la Ciudad de Buenos Aires recursos que le son propios, destinados a la seguridad, pregonando un falso federalismo. A esto se agrega la voluntad de hacer depender la asignación anual de fondos de la policía al presupuesto Nacional.
Apoyamos firmemente la descentralización y la autonomía de recursos de los gobiernos federales y creemos que es una materia pendiente, pero el camino es el diálogo, el respeto, generar los consensos suficientes y no castigar por mera especulación electoral.
Continúa intacta nuestra vocación de oposición constructiva y de generar una agenda conjunta para la salida de la crisis generada por la pandemia y el desarrollo futuro de la Argentina. Pero no convalidaremos este tipo de atropellos institucionales que no hacen otra cosa que contribuir a las divisiones en de nuestro país.
El Gobierno Nacional no le está quitando recursos al Jefe de Gobierno, se los está quitando a millones de argentinos y argentinas que utilizan a diario sistemas de salud, educación y seguridad en la Capital Federal.
Hoy lo hacen con la Ciudad de Buenos Aires, mañana podrán hacerlo con cualquier provincia que quieran someter.



