La diferencia entre ambas se debe esencialmente a que las tarifas de los servicios públicos y el transporte se encuentran en la Canasta Básica Total y están congelados desde principios de año, mientras en la Canasta Alimentaria el rubro comida es preponderante y fue uno de los que más subió en los últimos meses.
La inflación minorista fue de 4% en diciembre y de 36,1% a lo largo de 2020, en un contexto en el que se destacó la suba de 42,1% que marcó la división Alimentos y Bebidas a lo largo de los doce últimos meses, un incremento que no fue mayor debido a los acuerdos de precios y el establecimiento de precios máximos para algunos productos en medio de la pandemia de coronavirus.
Al cotejar con el cierre de 2019, el incremento del costo de la canasta básica alimentaria marcó una desaceleración de 7,3 puntos porcentuales, mientras que la canasta básica total mostró una retracción de 13,7 puntos, debido a que en 2019 habían marcado un acumulado de 52,8% en ambos casos.
EL ASADO EN LAS NUBES
Uno de los datos más destacados del último mes del año pasado fue que el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas resultó el de mayor incidencia en la suba del Nivel general para todas las regiones, con un incremento del 4,4%.
En ese segmento, se destacaron especialmente las subas en Carnes y derivados, con una incidencia más elevada en las regiones donde tienen mayor ponderación. Entre las carnes, los aumentos fueron desde un 10,9% en el precio de la carne picada común y de hasta el 28% en el caso del asado.
También se registraron subas en Frutas y Verduras que alcanzaron al 15% en la lechuga, 10% en la batata, 22% en la naranja; 14,8 % en el limón y 7,4% en la manzana.



