Martes, 23 Marzo 2021 02:09

El Senado congeló el pliego de Caamaño en la AFI y hablan de un reemplazo - Por Mauricio Cantando

Escrito por Mauricio Cantando

Alberto Fernández prorrogó la intervención del organismo de inteligencia para que la ex fiscal siguiera a cargo. Pero no hay indicios de un aval legislativo y empezó la presión para sustituirla. 

El Senado que controla Cristina Kirchner nunca trató el pliego de Cristina Caamaño como directora general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y obligó a Alberto Fernández a firmar en diciembre el decreto de intervención del organismo para mantenerla en el cargo otro semestre.

Y el panorama no parece variar: graves errores como permitir el filtrado de sistema Lex 100 de la AFI que develó identidades de espías recluidos en todo el país y el reciente escrache a Alberto Fernández en Chubut, pusieron a Caamaño en el banquillo de los "funcionarios que no funcionan", según definición de la vicepresidenta.

El presidente de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) Aníbal Fernández adjudicó las agresiones al presidente en Chubut a "un gran amateurismo en seguridad e inteligencia". Caamaño abandonó el ostracismo al que suelen someterse los jefes de espías para responder.

"El Presidente me encomendó producir inteligencia estratégica desde AFI y a él producir carbón desde YCF", retrucó la ex fiscal. Su pliego llegó por primera vez al Senado el 26 de junio, cuando estaba por vencer el primer decreto de intervención, y la Comisión de Acuerdos no se había reunido ni una sola vez desde la llegada del Covid 19.

Reabrió en agosto, con un ritmo sostenido que sólo se detuvo en enero, pero Caamaño nunca estuvo en los temarios digitados por la presidente de la Comisión Anabel Fernández Sagasti, tal vez la senadora de mayor diálogo con Cristina.

Aunque el oficialismo tiene mayoría para aprobarlo, no sería fácil tratarlo después de la histórica filtración, que ningún miembro del oficialismo se animó a justificar. Caamaño responsabilizó a Alejandro Pérez Chada, el abogado de su antecesor Gustavo Arribas, durante una reunión de la bicameral de fiscalización de organismos de inteligencia que preside el diputado oficialista Leopoldo Moreau.

Alberto prorrogó dos veces la intervención de la AFI para sostener a Caamaño como directora general, porque el Senado nunca trató su pliego. La filtración de datos y el ataque al presidente en Chubut complican su tratamiento.

Sostuvo que el letrado accedió como querellante a la información, que luego fue publicada en el portal El Destape. Sin embargo, los legisladores que estudiaron la causa aseguran que la solicitud de los fiscales de Lomas de Zamora Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide no la obligaba a abrir los archivos secretos y pecó de torpeza. 

En aquella reunión de la comisión, que debía ser secreta, pero no tardó en filtrarse, Caamaño no la pasó bien cuando los legisladores de Cambiemos le solicitaron detalles de las tareas de espionaje de la triple frontera, ni la de 22 espías que aparecieron en el sistema de Nosis porque habían elegido sus aportes a la Anses y no a la Caja de Policías.

Para compensar el traspié, la interventora levanto el perfil con denuncias sobre espionaje ilegal a los familiares de las 44 víctimas del submarino Ara San Juan, hundido en noviembre de 2017 por causas desconocidas. Este lunes el Consejo de Guerra del Ministerio de Defensa ordenó 45 días de arresto al entonces titular de la armada, Marcelo Srur.

Lo cierto es que Alberto decidió sostener a Caamaño casi con la misma lógica que usó para nombrar o proteger a otros funcionarios cuestionados por Cristina: un pasado en alguna de sus gestiones presidenciales. La ahora interventora de la AFI fue secretaria de Seguridad en la gestión de Nilda Garré, pero ese dato no entra en las valoraciones de estos días.

Fue la última en incorporarse al Gabinete, a fines de diciembre, porque el presidente no se decidía y la vice, como en casi todos los lugares sensibles, se conformaba con ocupar los segundos casilleros del organigrama que aún conserva y no está dispuesta a ceder en ningún recambio.

En el Congreso hablan de sustituirla por "una figura fuerte", capaz de embarrarse más de la cuenta, pero como ocurrió cuando quedó vacante el Ministerio de Justicia, prefieren no dar nombres. Consciente de que para Alberto no será fácil recobrarle la confianza en junio con otro decreto, Caamaño empezó a hacer buena letra con la vicepresidenta.

Este lunes participó de un Foro por la Libertad de los Presos Políticos y la Liga Argentina por los Derechos Humanos, denominados "Derrotemos al lawfare”, junto a figuras cercanas a la vicepresidenta, como el senador Oscar Parrilli y la diputada Fernanda Vallejos.

Debió hablar por zoom por haber tenido contacto estrecho con tres contagiados de coronavirus, entre ellos el periodista Víctor Hugo Morales, con quien al parecer habla seguido. No trata de ocultarse.

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