Esto se contrapone con la negación del Presidente de la Nación de alterar dicho esquema de prevención de la salud para las personas con discapacidades. Asesorado por un grupo de expertos dependientes del poder político resolvieron que deben esperar turno como cualquier ciudadano común.
No tienen en cuenta algo básico: casi todas las personas con estas características como autismo, hipoacusia, parálisis cerebral, Síndrome de Down, etc, tienen una relación en su vida que no soporta una internación y el aislamiento que requiere esta pandemia, alejados de sus afectos y acompañantes terapéuticos. Esta situación de encierro los llevaría desgraciadamente a un túnel con final anunciado.
Señor Presidente, tenga la capacidad de un gesto de grandeza, puntualmente en este caso, que llega a miles de argentinos. No traigan Alberto Fernandez y Gildo Insfrán el recuerdo de la Argentina interpretada tan elocuentemente por la gran María Elena Walsh en “El reino del revés “.
ex Senador de la Nación
(UCR - CABA)



