Salta es una tómbola, porque se eligen sólo tres bancas y, por el sistema D'hont, si el tercero queda a menos del 50% que el primero, no gana ninguna.
Es la situación en la quedó en las primarias Unión por Salta, el partido del gobernador Gustavo Sáenz, que postula a Guillermo Mario Durand Cornejo, con la expectativa de germinar un nuevo partido provincial en el Congreso.
Pero las primarias dejaron un antecedente difícil de tomar en cuenta: el Frente de Todos fue el más votado, aunque la participación fue la más baja del país, con menos de la mitad del electorado en las urnas. Peso el desgano general pero también que era un fin de semana turístico en la provincia.
Si los ausentes desnivelan para cualquier fuerza la elección podría terminar con un dibujo bien diferente y esa es la apuesta de Juntos. Larreta contribuye con videos que lo identifican con la fórmula Carlos Zapata-Inés Liendo.
Zapata es cercano al senador Juan Carlos Romero y le ganó la primaria a Liendo, una joven abogada de republicanos unidos que se destacó como tuitera en la cuarentena y se acercó a Patricia Bullrich. La lista triunfadora tuvo además el respaldo del excéntrico Alfredo Olmedo.
Liendo quedó segunda en la lista si la ola amarilla llega a Salta podría llegar al Congreso y sumar otra banca que no estaba en los planes hasta hace unos meses. Será otra elección a mirar con lupa, sobre todo por el rol de Sáenz, quien si logra la banca de Cornejo deberá definir si su sello electoral es oficialista u opositor.
Durand Cornejo fue un diputado del PRO muy antikirchnerista y en Salta no lo imaginan ayudando al gobierno, aunque la lógica de los partidos provinciales sea ayudar cuando el gobernador lo pida. Toda una incógnita.
Sáenz jugó a dos puntas, porque el segundo de la lista oficialista es Pamela Caletti, ex ministra de Gobierno de Juan Manuel Urtubey y rescatada como asesora jurídica en su gobierno. Con los resultados de septiembre sería electa. Y nadie tiene muy claro qué pasará.



