El oficialismo perdió 19 provincias, entre ellas Buenos Aires, dejando atrás un escenario tenso que ya provocó cambios de gabinete.
La noche del domingo se produjeron encuentros críticos entre los principales actores de la coalición gobernante, mientras reinaba la incertidumbre sobre la reacción de Cristina Kirchner ante la derrota.
El vicepresidente fue muy crítico con el funcionamiento del gabinete, incluso cuando faltaban un año para las elecciones, y ahora temen que, ante la derrota, sus seguidores se radicalicen. Los partidarios de Kirchner creen que el perfil moderado de Alberto Fernández ya no funciona, y en dos años eso los dejaría sin mayoría en la Cámara de Diputados y con el quórum en riesgo en el Senado.
El oficialismo perdió 19 provincias, entre ellas Buenos Aires, dejando atrás un escenario tenso que ya provocó cambios de gabinete.
En este contexto de perplejidad, el Gobierno destacó que Cristina ha ganado puntos en Chacarita, aunque temen una arremetida contra el kirchnerismo motivada por la crisis que involucra al presidente.
"Vamos a tener que hacer algo", escuchó la LPO desde el Poder Ejecutivo en relación a futuros cambios de gabinete con el objetivo de mantener la unidad del frente. "Posiblemente habrá cambios", dijo el canciller Felipe Solá al salir del búnker.
"Es obvio que lo que se ha hecho no ha sido suficiente", dijo Alberto desde el búnker de Chacarita, de donde salió antes que Sergio Massa y algunos ministros más. "No nos han acompañado de la forma que hubiéramos querido", añadió.
"Tengo dos años de gobierno por delante, no voy a bajar la guardia", dijo el mandatario, cuya reelección ganaba puntos con las provincias centrales, según informa la LPO.
Del lado de la oposición, el vencedor fue el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horario Rodríguez Larreta, quien además de ganar su propia región, también ganó las provincias de Buenos Aires y Córdoba, frente a los candidatos que el expresidente. Mauricio pretendía imponerse. Con los resultados de las primarias, el proyecto presidencial de Larreta para 2023 se ha fortalecido.
Finalmente, fue una elección meritoria para el partido de izquierda trotskista consolidado como la tercera fuerza política en todo el país, que reportó personajes históricos en la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y Jujuy, mientras que la extrema derecha, representada por los ultraliberales El economista Javier Milei, provocó preocupación política por las elecciones presidenciales previstas para dentro de dos años.



