Para Cachanosky, "el plan está mal diagrama do desde sus inicios. Yo hubiese hecho primero una reforma impositiva. A esta altura, Milei, que dijo que se cortaría un brazo antes de aumentar un impuesto, debería estar pidiendo un brazo prestado porque ya aumentó el ingreso país, quiere aumentar ganancias y también elevó las retenciones".
Una de las críticas que le formula a la actual gestión, que lleva menos de un mes en la Casa Rosada, es la magnitud de los desafíos que está asumiendo.
"Milei está tan concentrado en cambiar el país que no se puede ocupar de solucionar los problemas económicos inmediatos. Si hubiese armado un plan y lo hubiera presentado como ocurrió con el Plan Austral de 1985, hubiera cambiado las expectativas de todos. Raúl Alfonsín, que venía de una altísima inflación con Bernardo Grinspun, hizo un shock de confianza y ganó cómodamente las parlamentarias de medio término en octubre de ese año. Milei no generó eso. Repite solamente que no hay plata, se quedó en eso".
El economista cree que el actual primer mandatario no tiene un cheque en blanco en sus manos
"Ojo porque la tolerancia tiene cierto grado. El argentino es muy volátil. Un día vota a Carlos Menem y luego le vota a Néstor Kirchner. Uno privatizó todo y el otro estatizó todo. El país no se cambia a las trompadas. No nos haremos todos liberales por un Decreto de Necesidad y Urgencia. Todo es un proceso"
Consultado en A Dos Voces (TN) sobre la tolerancia del tejido social argentino, Cachanosky fue prudente:
."¿Aguantará la gente? Yo recuerdo que en el "Rodrigazo" se produjo la primera huelga general a un gobierno peronista, a Isabel Perón. Pero, hoy tenés mucha más pobreza e indigencia. Mucha más desocupación y el colchón social es mucho más chico. Debés ir con mucho más cuidado. A la clase media le decís que le vas a aumentar los servicios y, además, le vas a volver a cobrar el impuesto a las ganancias. Sácame un peso de encima, dame un respiro".
Por último, hizo un repaso por la cuestión tributaria histórica de la Argentina.
"Los impuestos que son momentáneos se transforman en permanentes, como el de los réditos que hoy es ganancias y lleva casi cien años. O el impuesto al cheque que ya lleva más de dos décadas"
NOTA: En 1975 irrumpió en la economía nacional el IVA y el ingenio popular argentino lo bautizó: "Isabel Viene Afanando". Arrancó con un 13 % y no incluía a los productos de la canasta familiar. Hoy, ya está en el 21 por ciento y ya no existe la devolución para las compras con tarjeta de débito.



