Lunes, 27 May 2024 14:54

Defensa: políticas para un mundo en guerra - Por Juan Battaleme

El objetivo es volver a tener una capacidad militar consistente con nuestras necesidades, conociendo nuestras limitaciones, con las consideraciones geopolíticas pertinentes.

Vivimos en un mundo en guerra”. Con esas palabras el Ministro de Defensa Luis Petri abrió el año académico en el CARI, remarcando así la coyuntura internacional en la cual Argentina debe pensar y desarrollar su política de defensa.

En 2010 se sostenía en círculos académicos que una guerra entre grandes potencias era “obsoleta”. Doce años después asistimos a la invasión a gran escala de Ucrania, la cual se encuentra en su segundo año, mientras que la guerra iniciada por Hamas contra Israel en la Franja de Gaza va por el 8vo mes, con Irán como un actor activo de ambas contiendas.

Ambas guerras actualizan discusiones en torno a

1) las doctrinas de empleo de las capacidades militares actuales,

2) la realidad híbrida de los conflictos actuales, donde se usan todos los medios disponibles para lograr el efecto militar deseado y,

3) la intrusión de tecnologías que afectan el balance entre la capacidad defensiva y ofensiva,

4) hay un renacer de la disuasión nuclear con una integración plena del espacio ultraterrestre como elemento ofensivo de las operaciones militares, y

5) Guerra en todos los dominios: desde los físicos hasta los virtuales, y desde los materiales hasta los cognitivos.

Esta situación, significa en el plano de la defensa para Argentina tres cuestiones:

1) la valorización de la posición geográfica relativa del país frente a dichos conflictos;

2) La intensidad con la cual estos conflictos se trasladan al ámbito regional y

3) dado que defensa es acerca de las capacidades existentes y de cómo garantizarse de los medios necesarios, que relacionamiento internacional se debe priorizar. La impronta de la actual administración es que en materia defensa la mejor estrategia es a través de la ejecución, evitando los slogans y frases vacías que caracterizaron el periodo anterior.

El objetivo es volver a tener una capacidad militar consistente con nuestras necesidades, conociendo nuestras limitaciones, con las consideraciones geopolíticas pertinentes a partir de compromisos y recursos adecuados, en función de los parámetros fijados por el Poder Ejecutivo en cuanto a las prioridades de la defensa nacional.

La posición geográfica de Argentina nos pone en una situación única. No somos afectados directamente por los conflictos que se suceden en el creciente interior ya que no estamos cerca. Nuestra ubicación en el creciente externo nos permite trabajar en dos cuestiones: la seguridad alimentaria y energética.

Defensa puede aportar a la prosperidad del país y a la estabilidad en nuestra región del mundo, colaborando en el control de las vías de conexión interoceánicas secundarias, vigilando el cumplimiento de lo establecido en el tratado Antártico, y cuidando nuestros intereses en el mar a partir de cierto status quo territorial existente, pero sin descuidar las fronteras, entre tantas otras funciones.

En segundo lugar, la intensidad de los conflictos actuales se traslada a la región de manera indirecta. Sin embargo y a pesar de los esfuerzos por mantener a la misma como zona de paz se ve amenazada por la creciente presencia de potencias extra-hemisféricas en nuestro ámbito, como Rusia e Irán, dividiendo la región donde además aparecen tendencias a afectar la integridad territorial como las amenazas que realiza Venezuela a Guyana. En un entorno internacional degradado, la región no se encuentra exenta de sentir lo peor de los efectos de esa degradación.

La modernización de las capacidades debe volver a brindar a nuestras FF.AA. los medios necesarios para defender la nación de una extensa red de amenazas externas de diversa índole junto con la preparación de sus integrantes a los estándares del Siglo XXI. La manera efectiva de modernizarnos es de forma funcional con países con los que compartimos intereses, valores, que es -además- de donde proviene casi la totalidad de nuestro equipamiento militar.

Las capacidades recientemente adquiridas como los F-16 MLU, y los P-3C/N además de custodios del espacio aeronaval y aeroterrestre permite comenzar a desarrollar aquellas doctrinas que suponen un creciente conocimiento del ámbito operacional de interés del país. Este es el primer paso de una serie de modernizaciones necesarias para las FF.AA. a los efectos de cumplir con la puesta en valor del sector de la defensa en la Argentina.

Finalmente, nos encontramos alineando la estrategia nacional: la decisión de trabajar activamente con los países del mundo occidental -mediante el ingreso al programa de Socios Globales de la OTAN-; con la estrategia de defensa: construyendo un pie de fuerza que permita una disuasión creíble y efectiva, y la estrategia militar: una modernización de las capacidades de combate a partir de nuestro relacionamiento internacional combinado con nuestro perímetro de defensa.

En un mundo en guerra, un política de defensa para prepararnos para las consecuencias presentes y futuras de la situación internacional actual.La Ciudad comienza a licitar los pasos bajo nivel del Sarmiento - Por Juan Carlos Casas

En los próximos días se licitaría un segundo paso bajo nivel que podría estar en la calle Irigoyen en Villa Luro. La Ciudad licitará el primer paso bajo nivel del Ferrocarril Sarmiento en la calle Lorca. Se trata de una inversión de 8,5 millones de dólares y estará finalizado para 2026.

La eliminación de barreras del FFCC Sarmiento es la principal obra de infraestructura que debe encarar la Ciudad. Los pasos a nivel generan eternas demoras en barrios como Caballito o Flores, dos de los más transitados de la Capital.

El gobierno porteño aún no decidió qué forma tendrá la obra del Sarmiento, por eso, hasta que se defina el proyecto final, la Ciudad comenzó a licitar los "sapitos" que deberá hacer a lo largo de la traza.

El primero estará bajo la calle Lorca, muy cerca del estadio de Ferrocarril Oeste. Según estiman en Parque Patricios, la obra beneficiará a 55 mil vecinos que transitan diariamente por la zona.

Según pudo saber LPO en los próximos días se licitará un segundo paso bajo nivel que podría estar en la calle Irigoyen en Villa Luro. Podría haber una tercera compulsa en algunos meses, pero incluso si se adjudica, el gobierno deberá esperar a terminar alguna de las dos que estén en curso para avanzar. Por motivos de seguridad, Nación no habilita más de una obra cercana al mismo tiempo.

"Esta obra va a ser clave para mejorar el ordenamiento del tránsito en el barrio de Caballito, reducirá los tiempos de espera y beneficiará a miles de vecinos", dijo el ministro de Infraestructura Pablo Bereciartúa.

La obra del Sarmiento encierra varias complejidades. El ferrocarril y las vías pertenecen a la Nación y por eso cualquier modificación al trazado debe ser acordada previamente con el gobierno libertario. Pero, además, requiere una inversión de 300 millones de dólares, una cifra inalcanzable sin crédito externo.

Durante la campaña, funcionarios cercanos a Guillermo Dietrich le acercaron el proyecto del viaducto y Jorge se inclinó por esa posibilidad frente a la trinchera que proponía Martín Lousteau.

Aún queda por resolver el contrato firmado por 3 mil millones de dólares con la empresa Ghella, que quedó en suspenso. El acuerdo con Nación era para construir un túnel de Once a Moreno, la más cara de las soluciones, que por su costo quedó descartada. Pero los italianos, que le compraron el contrato a Odebrecht, no quieren dar por perdida la obra.

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