Pero la situación, como suele suceder en el submundo del espionaje argentino, está lejos de estar controlada. Caputo cree que hay un grupo de hombres de Eurnekian que busca disputarle el control de los espías.
En las últimas horas desde el sector de Caputo comenzaron a agitar una denuncia contra dirigentes albertistas por el desmanejo de las pensiones por invalidez durante el gobierno anterior. "Los operan con la verdad", bromeó un dirigente peronista.
En el gobierno detectaron que el escándalo podría rozar al diputado nacional Eduardo Valdés y otro albertista, Julio Vitobello, mano derecha del ex presidente. El carpetazo incluye un capítulo dedicado a las droguerías que vendieron medicamentos a discapacitados truchos.
El diputado Valdés en diálogo con LPO negó las acusaciones: "Es un disparate, nunca repartí subsidios por discapacidad", dijo tajante.
Como parte de esa ofensiva que tiene como insumo la información que provee el área de salud que conduce el experimentado Mario Lugones, se analiza crear una Defensoría del discapacitado que podría conducir el ex ministro macrista Jorge Triaca, de nexo fluido con los Peaky Blinders. Su ex mujer, Cecilia Loccisano, de línea directa con Lugones, es la interventora de hecho en la gestión del ministro Mario Russo.
Santiago Caputo cree que el diputado peronista Eduardo Valdés mantiene una relación con Posse a través del actual CEO de Aeropuertos Argentina 2000, Daniel Ketchibachian, amigo de ambos.
Como sea, Caputo activó esta línea de trabajo porque le acercaron la información que Valdés se le mete en el mundo de los espías. El albertista es uno de los legisladores propuestos por el peronismo para conformar la turbulenta comisión Bicameral de Inteligencia que Caputo quiere manejar a través del peronista aliado Edgardo Kueider.
La pelea por la presidencia de esa comisión está causando un zafarrancho político: primero se enojaron los radicales que creían que tenían acordado su presidencia y luego los macristas que aducen haber acordado con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que el titular sea el misionero Martín Göerling, hombre de Humberto Schiavoni. Gran inocencia de los macristas creer que la vice es un camino para acordar con el Gobierno.
Nunca distribuí subsidios por invalidez, no conozco a Ketchibachian y a Posse no lo veo hace ocho años.
Pero el fastidio de Santiago Caputo con Valdés no es caprichoso. El estratega de Milei cree que el diputado peronista mantiene una relación con Posse a través del actual CEO de Aeropuertos Argentina 2000, Daniel Ketchibachian, amigo de ambos. "Santiago está furioso porque dejan trascender que Posse podría hablar", comentó a LPO un dirigente que conoce a todos los involucrados en esta tensión.
Valdés, un hombre cercano a Eurnekian hace años, en diálogo con este medio también negó esa versión: "No conozco a Ketchibachian y a Posse no lo veo hace ocho años".
Milei por las dudas se cuidó de quedar al margen de estos fuegos y ordenó que le actualicen la tasa que Eurnekian cobra en los aeropuertos. Business are business.



