La realidad de hoy en día indica que no habrá ley de leyes y que se prorrogaría nuevamente la actual, o sea sancionada en el 2022 que hasta cubriría las demandas educativas que originaron manifestaciones en todo el país de ese sector.
¿Nos imaginamos una pequeña PYME tramitando un crédito en una entidad financiera con los libros de ingreso y egreso de tres años atrás? ¿Qué país del mundo encararía una negociación de enorme magnitud bajo estas condiciones?
A eso hay que agregar una reforma electoral y de financiamiento de los partidos políticos solamente desde la óptica de la conveniencia del Gobierno.
El nombramiento de dos integrantes de la Suprema Corte hecho por el ex-Presidente Mauricio Macri a través de sendos decretos, obviando que los propuestos señalaron que sin el acuerdo del Senado no se incorporarían, lo que finalmente ocurrió cuando la Cámara aprobó los pliegos; no es un buen antecedente.
Que haya un sinceramiento real que interprete la búsqueda de encarnar un país que desea un futuro mejor, lo que se construye con espíritu de comprensión.
Los liderazgos no se imponen, ya tuvimos muchas frustraciones. Por la desesperación de ir al cielo, no vayamos al purgatorio.
(Ex-Senador Nacional CABA/UCR)



