El Tribunal mencionó la figura de «corrupción estatal». En sus 3067 carillas, la justicia argentina coloca cada protagonista en su lugar, el rol de los involucrados y deja abierta la puerta grande para una sentencia en la causa de Vialidad Nacional a los funcionarios públicos que favorecieron a las empresas del empresario patagónico y su nave insignia, Austral Construcciones.
El extenso escrito le tapa la boca a los autores del Lawfare y de los «presos políticos». Es un golpe al mentón de los aduladores del relato. Allí queda claro por qué el periodismo independiente hizo hincapié en el escándalo que significaba la causa de la ruta del dinero K y le termina dando la razón a los funcionarios que formaron parte de la Unidad de Información Financiera durante la gestión de Mauricio Macri. A la distancia, el fallo reivindica la postura de Mariano Federici y su equipo. Más aún de periodistas como Jorge Lanata que nunca dejaron de buscar la verdad.
He aquí la verdad. La corrupción fue estatal. La asociación ilícita quedó expuesta en una sentencia judicial.



