Lunes, 18 May 2026 14:15

¿El Fondo de Garantía de Sustentabilidad alcanza para sostener el sistema previsional? - Por Fundación Éforo

ANSES

El FGS, concebido como una pieza clave del sistema para garantizar la preservación de los recursos previsio nales y actuar como un fondo anticíclico, acumulaba una masa de recursos de USD73.741 millones. Las disponibilidades pasaron del 0,73% al 0,61% del total. En los últimos 13 meses, el fondo no evolucionó en términos reales.

La actual crisis financiera del sistema previsional impacta directamente sobre las jubilaciones. A partir de la implementación de la nueva fórmula de movilidad (Decreto 274/2024), que consolidó el deterioro de las jubilaciones, el congelamiento del bono extraordinario y la aprobación de la reforma laboral, se configura un escenario crítico para la sustentabilidad de la seguridad social en Argentina.

 

Este panorama coloca nuevamente en escena el rol fundamental que tiene dentro del sistema previsional argentino el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).

A febrero de 2026, el FGS acumulaba una masa de recursos de USD 73.741 millones, lo que representa un incremento en dólares del 13% respecto a diciembre de 2024. Este aumento se debe, principalmente, a revalorizaciones de los activos financieros que componen el Fondo y no a incrementos reales de los recursos provenientes de los aportes y contribuciones laborales.

En los últimos tres meses, el FGS aumentó 4,3%, muy por debajo del 8,8% que registró la inflación

Sin embargo, al observar el total de dinero acumulado en pesos entre diciembre de 2024 y febrero de 2026, el FGS manifiesta un incremento del 43%, monto prácticamente igual a la inflación acumulada en el mismo periodo. Es decir, que en 14 meses el FGS no evolucionó en términos reales. Y, cuando se observa el progreso en los últimos tres meses, solo aumentó 4,3%, muy por debajo del 8,8% que registró la inflación en el mismo período de tiempo. Donde sí se aprecian cambios significativos es en la composición del Fondo.

Valuado en dólares, desde febrero de 2025 al mismo mes de 2026, la tenencia de títulos públicos nacionales creció un 17,22%, los títulos emitidos por entes estatales aumentaron 9,74% y las acciones, un 10,79%. Pero los dos rubros que más crecieron fueron los plazos fijos (+9.574%) y los fondos comunes de inversión (+31%).

En el último año, la tenencia de títulos públicos nacionales creció un 17,22% en la composición del FGS

Para el mismo periodo, se redujeron drásticamente las “Obligaciones Negociables” en un 29%. Además, se contrajeron significativamente los recursos destinados a “Préstamos Beneficiarios SIPA” y “Préstamos Beneficiarios No SIPA” en 61% y 62%, respectivamente.

En estos 13 meses continuó la reducción de las disponibilidades líquidas del fondo en 3%. En febrero de 2026, las disponibilidades alcanzaron los U$D 450 millones, dato que revela el muy bajo nivel de disponibilidad de fondos líquidos, que en un año pasó de representar el 0,73% del fondo a 0,61%. Esta escasa tenencia de liquidez se suma al incumplimiento de los parámetros de inversión financiera establecidos en 2018.

¿Qué es el FGS?

El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) fue creado en 2008 a través de la Ley 26.425, en la que también se dispuso la unificación del régimen previsional de reparto y la eliminación de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), transfiriendo sus activos al Estado nacional. Por aquel entonces, las principales críticas a las AFJP se centraban en la limitada cobertura alcanzada, la inequidad en las prestaciones otorgadas y la alta carga administrativa.

El FGS fue concebido como una pieza clave del sistema para garantizar la preservación de los recursos previsionales y actuar como un fondo anticíclico ante distintas fuentes de inestabilidad macroeconómica, ya sean internas o externas. También es una herramienta de respaldo financiero para la ANSES, un resguardo del ahorro previsional, una fuente de recursos para promover el desarrollo económico y social por medio de inversiones estratégicas y una garantía para el pago de jubilaciones y pensiones.

Si bien existen parámetros de inversión que regulan la proporción de tipos de activos, desde 2018 hasta la fecha nunca se cumplió con los parámetros de inversión establecidos en su Carta Orgánica. La función de estos es aumentar la diversificación del fondo, reducir el peso de los bonos soberanos y establecer un techo para invertir en títulos públicos nacionales, acciones, proyectos productivos e instrumentos en el exterior. Además, se obligó a los responsables del FGS a reportar la composición y la rentabilidad.

El impacto de la reforma laboral en el FGS

Desde hace años el sistema previsional no logra financiarse con los ingresos de los aportes y contribuciones salariales. En la actualidad, la ANSES necesita recursos provenientes de otros tributos para cubrir la brecha de aproximadamente $10 billones entre lo que ingresa por aportes y contribuciones y el pago de las jubilaciones y pensiones.

El balance financiero de la ANSES de 2025 muestra un progresivo retroceso del superávit alcanzado en 2024. Los datos reflejan que el superávit de la ANSES se redujo un 98% en tan solo un año, pasando de $4,05 billones en 2024 a $100.243 millones en 2025.

Esta situación sufre otro impacto a partir de la reciente reforma laboral: las modificaciones del marco regulatorio de las relaciones de trabajo involucran y afectan al sistema previsional.

En febrero de 2026 las disponibilidades alcanzaron los U$D 450 millones, dato que revela el muy bajo nivel de disponibilidad de fondos líquidos

En un escenario de supuestos conservadores, la reforma laboral podría generar un incremento de la informalidad de cuatro puntos porcentuales. Esto resultaría en una caída inmediata de los aportes y contribuciones que podría ascender a USD 4.000 millones, lo que actualmente representa entre el 4% y el 5% del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

Pero el desfinanciamiento del FGS no termina ahí. La reciente reforma laboral instituyó la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) a partir del 1º de junio de 2026. El FAL introduce un cambio fundamental sobre cómo se financian las indemnizaciones, al financiarse a partir de aportes mensuales para cubrir futuros despidos.

Básicamente, la ley plantea que los empleadores van a contribuir todos los meses con un 3% que se descontará de lo que hoy aportan al sistema de seguridad social, que verá reducida la masa de aportes y contribuciones en ese porcentaje.

Si bien la ANSES terminó 2025 cumpliendo el objetivo técnico de no generar déficit, el sistema depende de manera cada vez más crítica de impuestos externos y de mejorar la baja relación entre aportantes y beneficiarios, que no solo afectan al FGS, sino que también impiden cualquier alivio real para el bolsillo de los jubilados.

El desfinanciamiento del sistema previsional es el gran problema de fondo en las cuentas públicas y vuelve mucho más urgente una discusión profunda sobre una reforma tributaria para mejorar las fuentes de financiamiento. Ninguna de estas problemáticas, que afectan a la seguridad social y al mundo del trabajo, forma parte de la actual discusión parlamentaria.

Fuente:  https://elauditor.info/actualidad/-el-fondo-de-garantia-de-sustentabilidad-alcanza-para-sostener-el-sistema-previsional-_a69f20277fd0ce16cd35ab02f?utm_source=perfit&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter20260518_SubsPr  

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