Viernes, 05 Junio 2020 21:00

Delia y Gustavo, dos simpáticos "médicos de bolsillo*

Escrito por Diario La Opinión (Santa Fe)

 

Delia y Gustavo son médicos animados que ponen en diálogo inquietudes generales sobre la salud acerca de temas cotidianos, en forma pública y gratuita. Son “médicos de bolsillo” que le hablan directamente a la audiencia y contestan preguntas acerca de temas relacionados con la salud y el cuerpo.

Ambos consideran que en Internet hay demasiada información y por eso su lema es “no googlees más tus síntomas, preguntanos a nosotros”. Este intercambio busca empoderar a la persona que pregunta reconociendo que la medicina no es solo conocimiento sino también creencias y rescatando el vínculo con la figura del “médico de confianza”.

 

Delia y Gustavo (“en acción y reflexión") intentan salir del modelo clásico donde la medicina “sabe todo y baja línea” y ofrecen una mirada menos taxativa valorando la incertidumbre y la fragilidad de la tarea médica.

Animarse para diagnosticar. Se dieron a conocer por Instagram como dos médicos de bolsillo que daban algunos consejos a los periodistas acerca de qué actitud tomar ante la inmensa cantidad de información que aparece todos los días en relación con la pandemia. Pudimos entrevistarlos dando con ellos. Como son virtuales no tienen problemas de movilidad en este contexto y los recibimos en nuestro lugar de trabajo. Muy simpáticos y elocuentes lograron que la charla se concretara como si no fueran dos muñecos. De este encuentro original damos cuenta en LA PALABRA.

Dinámicos: Gustavo y Delia respondieron la entrevista con particular soltura

LP - La verdad es que es la primera vez que nos encontramos en una situación así. ¡Son mucho más chiquitos de lo que nos habíamos imaginado! Los vemos sentados en nuestro escritorio y nos parece que estamos dentro de una película.

G. - Gracias por reconocernos actores aunque no nos conozcas…

LP - ¿Ustedes son médicos?

D. - Sí. Estudiamos en la UBA en un Programa especial para muñecos y duendes. Éramos cuatro muñecos y dos duendes. De los muñecos terminamos dos y los duendes se esfumaron el día del acto de entrega de títulos y no sabemos nada de ellos, pero creemos que están ejerciendo en algún lado.

LP - ¿Y qué hicieron cuando terminaron la Facultad?

G. - A los dos nos gustó desde el principio la medicina general/familiar y logramos entrar en un programa especial del Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria (SMFyC) del Hospital Italiano de Buenos Aires. Eso fue muy lindo porque nuestros compañeros nos recibieron con los brazos abiertos y si bien no podemos atender pacientes porque la ley no permite que los muñecos atendamos, estuvimos siempre al lado de nuestros colegas de carne y hueso y aprendimos mucho junto a ellos, tanto en los consultorios como en los espacios de discusión clínica, los ateneos y la impresionante tarea docente que lleva a cabo el SMFyC en todo el país y en Latinoamérica con su programa de educación continua en salud familiar (PROFAM).

D. - Bueno, Gustavo, eso de que “todos nos recibieron con los brazos abiertos” es un poco idealista. Tuvimos algunos problemas también... pero desde que creamos la cuenta de Instagram están todos chochos. Nos recomiendan a sus pacientes, familiares y amigos y la verdad es que la virtualidad nos va muy bien porque somos muñecos, pero nada reemplaza la presencia física: nos encanta meternos en las consultas y ver qué pasa con los vínculos, espiar cómo despliegan nuestros colegas y sus pacientes lo que ocurre con la salud y los cuerpos en la consulta. Nos gusta mucho ver qué bien le hace a algunas personas que su médico las revise. Ese momento es mágico.

LP - Se pusieron filosóficos… Justamente, me llamó la atención cómo encararon el tema del coronavirus en sus posteos de instagram. ¿Qué pueden decir ahora acerca de la pandemia?

D. - La verdad es que este es un tiempo de mucha tristeza, en el que las cosas están un poco revolucionadas y estamos invadidos por información que va y viene. En algunos aspectos se parece a una situación de duelo. Estamos viviendo un momento en que tenemos que aceptar que las cosas no serán como habíamos planeado, lo cotidiano se ha transformado, estamos encerrados y aunque la tecnología nos quiere hacer creer que estamos cerca, estamos distanciados... Se extrañan los abrazos y las caricias, es inevitable que perdamos cosas... Todo esto es muy difícil de metabolizar. Por el momento, lo más importante -y obviamente, nosotros estamos de acuerdo- es salvar vidas… pero no sabemos qué consecuencias va a tener todo esto sobre la salud de cada uno…

G. - En nuestros posteos sobre el coronavirus intentamos describir algunos conceptos que nos siguen pareciendo importantes. El principal de ellos es que el mayor problema de este virus no es contagiarse sino que colapse el sistema de salud.

LP - ¿Eso quiere decir que el virus no es peligroso?

D. - Sí, es peligroso porque es muy contagioso y puede matar, pero en la gran mayoría de los casos -incluso en los ancianos y las personas con factores de riesgo- la enfermedad no es mortal.

LP - ¿Y por qué todos insisten en que nos cuidemos del contagio?

G. - Porque si los contagios ocurren todos juntos al mismo tiempo el sistema de salud colapsa. Por eso los contagios tienen que ser lentos.

LP - Esto no es tan fácil de entender…

D. - Es que nada es fácil de entender en esta pandemia… Por eso creemos que los medios de comunicación son importantes para no alarmar de más, no sembrar el pánico y referir a la población a los sitios oficiales, como la página web del Ministerio de Salud o de los Ministerios de Salud locales.

La incertidumbre y la complejidad son tan grandes que nos parece que hay que guardar cautela para opinar y darles voz a los que opinan sobre lo que está bien, lo que está mal y lo que habría que hacer. Es muy difícil gobernar en estas condiciones y nos parece que opinar de más y juzgar banalmente las acciones de los demás no ayuda. En muchos medios de comunicación no vemos una actitud responsable en ese sentido…

LP - ¿Y qué proponen?

G. - Justamente, cuando posteamos durante febrero y marzo sobre el coronavirus nos dimos cuenta de que si seguíamos en la escalada de hablar de las “novedades” íbamos a caer en una trampa. Esta pandemia está durando y probablemente dure y nosotros creemos que las “novedades” no ayudan cuando quienes consumen dichas novedades tienen realidades y contextos tan diferentes. Una cosa es discutir en un ateneo clínico la evidencia científica con la que contamos para decidir que una droga puede ser útil para tratar pacientes graves que están en terapia intensiva y otra es que esa información aparezca en un medio masivo de comunicación. Por eso decidimos dejar de postear y nos propusimos tomarnos un tiempo de calma.

LP - ¿Pudieron mantenerla?

D. - Y… es todo un ejercicio cotidiano… Nos dijimos que teníamos que “volver a las bases”, y las bases en nuestro caso son los pacientes que consultan a diario a los médicos de familia. Y ahí nos dimos cuenta de que la pandemia es de todos pero que cada persona lleva en su interior su propia pandemia… sus miedos, sus vínculos con su familia, su trabajo, sus afectos, sus expectativas y sobre todo sus contradicciones. Fue así como se nos ocurrió hablar del contexto. Salimos de la calma con un nuevo posteo pero de un modo diferente a los anteriores, con otros tiempos...

LP - Contexto… esa palabra se coló muchas veces en esta entrevista. ¿A qué se refieren con “contexto”?

G. - Los médicos de familia/generalistas trabajamos todo el tiempo con el contexto. No es fácil definir contexto, pero podríamos pensarlo como todo lo que rodea al cuerpo: la vivienda -por eso la consigna “quedate en casa” sólo puede pensarse contextualmente-, el territorio y el sistema político donde uno vive -por eso no es lo mismo cómo se encaró la pandemia en Noruega que en Argentina-, el trabajo, la familia, los afectos, las creencias, los valores y experiencias del paciente y también los del médico.

LP - ¡Qué interesante! Me gusta mucho cómo están encarando el tema del contexto en Instagram. ¡Muy colorido!

D. - Sí, quisimos jugar y liberarnos un poco del contexto de tristeza y duelo del que veníamos hablando y por eso se nos ocurrió invitar a ilustradores para oxigenar, alegrar y darle color a este clima.  

LP - Una nueva y buena forma de comunicar…

G. - Muchas gracias. En realidad a quien más tenés que felicitar por cómo se ven las cosas en Instagram es a Agostina Bonanata. Ella es nuestra mentora y nuestra creadora.

Delia y Gustavo es un proyecto del SMFyC y la Fundación MF para el desarrollo de la Medicina Familiar y la Atención Primaria de la Salud. De alguna manera, nosotros, como médicos de bolsillo, somos una suerte de portavoz de algunas de las ideas, creencias y valores de nuestro grupo.

¿Desde cuándo tienen la cuenta de Instagram?

Desde agosto de 2019. Este un proyecto del SMFyC y la Fundación MF para el desarrollo de la Medicina Familiar y la Atención Primaria de la Salud. De alguna manera, nosotros, como médicos de bolsillo, somos una suerte de portavoz de algunas de las ideas, creencias y valores de nuestro grupo.

¿En qué consiste la cuenta “Delia y Gustavo”?

Hablamos de temas de salud prevalentes y lo hacemos desde la perspectiva de la Medicina General/Familiar.

¿Qué temas desarrollaron hasta ahora?

¡Un montón! Cansancio, acidez, resfrío, conjuntivitis, ronquidos, dolor de cabeza, desmayo, pelado, viagra, resaca, infección urinaria, dolor de oído, coronavirus -obviamente- y ahora estamos desarrollando un tema muy específico de nuestra especialidad: el contexto.

¿Cómo resultó la propuesta con la gente?

Recibimos un montón de consultas. Nuestra estrategia es que las consultas sean por privado y no a la vista, como ocurre en otras cuentas de Instagram, ya que respetamos mucho la intimidad y la privacidad de las personas que nos escriben. Periódicamente posteamos un tema. Lo elegimos entre los que más aparecen en los consultorios de los médicos de familia. En ese posteo hacemos una breve descripción y presentación del tema y abrimos el espacio para que nos hagan preguntas.

Después hacemos un resumen de las preguntas más frecuentes e interesantes y las contestamos. De este modo, el posteo inicial se va enriqueciendo con la participación de nuestros seguidores y termina quedando un texto muy valorado y que se comparte mucho. Como Instagram es una red social mayormente joven, priorizamos los temas que les interesan a ellos. De hecho, fue impresionante la cantidad de preguntas que nos hicieron con relación al uso del viagra, los tratamientos para no quedarse pelado y la resaca.

¿Los jóvenes preguntaron por el viagra?

Sí, todo el mundo sabe que muchos jóvenes usan viagra pero para la mayoría de los médicos este es un tema poco hablado y en la literatura oficial se considera un uso inadecuado. Lo que intentamos hacer es corrernos un poco de la típica discusión entre lo que está bien y lo que está mal -en la medida de lo posible y sin incurrir en la ilegalidad- y escuchar las preguntas y contestarlas tratando de abstenernos de nuestros prejuicios. No nos interesa juzgar a los demás y nos gusta informar acerca de lo que se sabe, lo que no se sabe y también de las contradicciones y desavenencias que existen muchas veces entre las diferentes miradas médicas acerca de un mismo tema.

¿Es peligroso que un joven use viagra?

La verdad que no.

¿Sin receta médica?

Todos sabemos que muchos remedios en la Argentina se consiguen sin receta. Nosotros valoramos la figura del médico de confianza y siempre decimos que es mejor consultar antes de usar un fármaco o un tratamiento, pero también valoramos la autonomía de las personas para decidir y, en el caso del sildenafil -el nombre técnico del viagra-, no parece haber evidencia de peligro con su uso y muchos jóvenes lo consumen en forma recreativa. - No recomendamos la automedicación, pero tampoco la demonizamos. Para nosotros es primordial empoderar a la gente en su autocuidado y les damos herramientas para hacerlo, para poder decidir si tienen que consultar a un profesional o no, para poder hablar con su médico contando con información confiable y también les brindamos datos concretos de cómo proceder para resolver problemas sencillos. Nunca dejamos de mencionar que lo ideal es contar con un médico de confianza que conozca al paciente, que tenga en cuenta su contexto y sus preocupaciones y que pueda realizar un seguimiento.

El seguimiento y el “ajuste” son fundamentales en medicina y no pensamos que puedan reemplazarse por médicos virtuales o que operan desde una red social, pero como sabemos que no todas las personas cuentan con un médico de confianza nos ocupamos de describir herramientas concretas para resolver problemas sencillos. Cuando una persona nos consulta y vemos que este “ajuste” es imprescindible, no avanzamos con las recomendaciones y la remitimos a que realice una consulta médica.

¿La gente puede resolver problemas con ustedes sin ir al médico?

Puede ser… Es cierto que brindamos información detallada para resolver problemas en forma autónoma -por eso hablamos de empoderamiento- pero igual repetimos siempre que la figura del médico de confianza es irreemplazable. A quien sí nos encantaría reemplazar es a Google. Nuestro principal lema es “No googlees más tus síntomas, preguntales a Delia y Gustavo”. Google sí nos parece una herramienta no recomendable para orientar a una persona preocupada por un síntoma. Nuestros colegas de carne y hueso tienen miles de consultas de pacientes súper angustiados porque googlearon sus síntomas y están convencidos de que tienen algo muy grave.

La información sobre temas médicos que hay en Google

No es que sea mala, es excesiva, no está jerarquizada, suele priorizar los diagnósticos graves y, decididamente, nunca tiene en cuenta el contexto de quien busca. Además del lema “No googlees más tus síntomas” tenemos otro que también nos gusta mucho: “Delia y Gustavo en acción y reflexión”.

Una reflexión final

Nos gustaría remarcar que para nosotros es muy importante que las personas se adueñen de su cuerpo. En este contexto de cuarentena obligatoria y de un virus que pone en riesgo la salud pública, los cuerpos están necesariamente bajo la órbita del Estado y de la Salud Pública y nos parece que está muy bien eso, que el bien común se impone al deseo individual, y hay muchas cosas que no nos gustan, como los niños encerrados o los adultos mayores tratados como niños que tienen que pedir permiso para salir a la calle, pero no podemos ni queremos juzgar banalmente a los que toman esas decisiones.

Nuestra contradicción actual es que Delia y Gustavo es un proyecto que tiene como principal objetivo empoderar a las personas para que dispongan de su cuerpo y en este contexto de pandemia eso no se puede. ¡Pero, como somos médicos que tenemos en cuenta el contexto podemos reflexionar y actuar sobre esta contradicción sin juzgar las acciones de las personas y aceptando la incertidumbre y la complejidad!

Responsables

Área de Contenidos - Médicos: Paula Carrete y Esteban Rubinstein

Diseño y gestión: Agostina Bonanata

Jefa del SMFyC: Karin Kopitowski

Sitio web: www.deliaygustavo.com

Instagram: www.instagram.com/deliaygustavo

Delia y Gustavo es un proyecto desarrollado por el Servicio de Medicina Familiar y Comunitaria (SMFyC); Hospital Italiano de Buenos Aires y la Fundación MF.

Por Raúl Alberto Vigini

Fuente. www.diariolaopinion.com.ar

Visto 766 veces Modificado por última vez en Sábado, 06 Junio 2020 18:47

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…