Domingo, 07 Abril 2024 09:12

Encuentro Milei-Richardson en Ushuaia: “Back to the Future” - Por Diego Guelar

La buena sintonía del Presidente con la jefa del Comando Sur no son una “nueva doctrina estratégica de política exterior”.

La visita de la Gral. Laura Richardson -jefa del Comando Sur de las FFAA norteamericanas- y su encuentro con el Presidente Milei no son una “nueva doctrina estratégica de política exterior”. 

En 1998, Argentina fue el primer país latinoamericano en incorporarse al grupo de “Principales Aliados Extra-OTAN de los EEUU”. Luego lo harían Brasil, en el 2021, y Colombia, en el 2022. Son 19 países que forman parte de ese “segundo anillo” que rodea al núcleo duro de los miembros plenos de la OTAN -tratado del Atlántico Norte- que se constituyera como resultado de la Segunda Guerra Mundial y como alianza para combatir (y derrotar) a la URSS en la “guerra fría”, entre 1946 y 1991.

Además de los tres países sudamericanos, están Australia, Corea del Sur, Japón, Egipto, Israel, Nueva Zelanda, Jordania, Bahréin, Filipinas, Tailandia, Marruecos, Taiwán, Kuwait, Pakistán, Túnez y Qatar.

Desde 1998, Argentina optó por su pertenencia plena al bloque Occidental, liderado por los EE.UU., y sus principales aliados en los cinco continentes.

Este esquema global preparó el terreno para la confrontación en ciernes para el Siglo XXI.

No puede haber duda que los EE.UU. y China se han erigido en las superpotencias dominantes, pero con una característica especial: son, al mismo tiempo, SOCIAS y RIVALES.

Es, quizás, esta doble caracterización, el mejor antídoto para evitar una nueva Guerra Mundial, por la interdependencia y la red de intereses cruzados que evitan una confrontación frontal (que, además, implicaría el riesgo de un Holocausto Universal).

Argentina suspendió su pertenencia a este esquema de seguridad internacional entre el 2003 y el 2015 y luego entre el 2019 y el 2023 (administraciones Kirchner).

Este “nuevo giro”, que esperamos no sea solo circunstancial, plantea si nuevos desafíos.

Nuestros principales aliados y socios en la región -Chile, Uruguay y Brasil- son estrechísimos aliados de los EE.UU. y, al mismo tiempo, tienen como principal socio comercial a la República Popular China. A nosotros nos pasa otro tanto.

Nadie puede siquiera discutir nuestra pertenencia a la cultura occidental, pero el mundo del presente y del futuro -si trabajamos en sentido positivo- nos exige la capacidad de “convivir con el otro”, más allá de las diferencias ideológicas y culturales que tengamos.

Si hay una “Nueva Doctrina”, esta debe ser cómo conciliar la convicción de la IDENTIDAD propia con la necesidad de CONVIVIR pacíficamente con el el mundo musulmán y el oriental. No es ni será fácil; pero la experiencia demuestra que es POSIBLE. El ejemplo de los países más exitosos debe iluminarnos en ese camino.

Para eso, debemos fortalecer los denominadores comunes que nos permitan ser una Nación estable y confiable, más allá de las facciones diversas que son, también, constitutivas de nuestro “ser nacional” desde nuestra independencia en 1816.

Todavía no lo hemos logrado, es hora que seriamente lo intentemos.

Diego Guelar  
Ex embajador argentino en USA, la UE, China y Brasil

Top