Martes, 04 Junio 2024 14:48

Milei habla ahora de "eficientizar" el Estado - Por Silvia Mercado

El Presidente se mostró hiperactivo. Apareció sorpresivamente ante los periodistas acreditados y mostró un viraje en su gestión. De lo único que no quiso hablar es de su exjefe de Gabinete. "Posse ya es historia", dijo.

A Javier Milei se le podrán criticar muchas cosas, menos su excepcional capacidad para levantarse y empezar de nuevo, con algún aprendizaje para conjurar aquello que lo tuvo contra las cuerdas.

Después de repetir ante los más diversos públicos que el Estado es una organización criminal que es necesario destruir, de postular que lo que le sucede a los argentinos que no acceden a alimentos "no es un problema suyo" y que finalmente "alguien lo va a resolver", luego de vociferar que "el político chorro es el que pide el Estado eficiente", algo sucedió.

Entró sorpresivamente a la sala de conferencias de la Casa Rosada y ante una pregunta de los periodistas sobre si Sandra Pettovello seguirá (en el Ministerio de Capital Humano) contestó que "absolutamente Pettovello sigue, es la mejor ministra de la historia". Garantizó que "vamos a ser implacables con la corrupción" y cuando fue consultado por el cargo que le darán a Federico Sturzenegger dijo que "lo estamos definiendo, porque hay que definir cómo será la próxima reforma del Estado".

Y acá viene lo definitivamente sorprendente. Acerca de por dónde pasaría esa reforma del Estado, aseguró que "vamos a eficientizarlo". "De hecho, tuvimos una charla con Google porque ellos tienen un módulo para hacer reforma del Estado, pero con Inteligencia Artificial, así que estamos avanzando en eso".

En ese momento, cuando dijo que "vamos a eficientizarlo", se rascó la nariz. Los expertos en lenguaje corporal aseguran que tocarse o rascarse alguna parte de la cara o cabeza puede indicar algún tipo de inseguridad o duda, o hasta puede indicar que no se está diciendo la verdad.

Milei sabe, más que nadie, que está tirando décadas de su sistema de creencias por la borda al anticipar que trabajará para hacer más eficiente el Estado y no destruirlo, como le gustaba. ¿O le sigue gustando y se siente obligado a decir otra cosa a lo que piensa? Tal vez es más sencillo y ahora que está adentro, le empezó a tomar el gusto, como le sucede a tantos funcionarios y legisladores de LLA.

Como sea, Milei llegó a la Casa Rosada, pasó por su despacho y rápidamente se trasladó al Salón Eva Perón a presidir la Reunión de Gabinete.

Estaba feliz de retomar esa rutina, que había abandonado en disidencia con la gestión de Nicolás Posse, que llevaba adelante esas reuniones, ordenando la agenda y dándole la palabra a los demás ministros y funcionarios.

Hoy, al Presidente se lo vio en fotos que distribuyó la comunicación oficial muy activo en Gabinete, escuchando a sus ministros, y de excelente humor. Tanto que, al terminar, salió por el balcón de ese Salón que da a Plaza de Mayo para saludar a los niños que esperaban a ingresar en visitas escolares.

Algo similar había hecho ayer, pero sin los ministros. Fue un momento antes de partir a visitar a la ministra Pettovello que tiene despacho en Arroyo y Carlos Pellegrini, a unas 20 cuadras del Ministerio.

Javier Milei intervino el megaministerio de Pettovello para evitar que escale la crisis

Lo hizo después de intervenir desde su llegada de El Salvador en forma personal para desactivar la crisis en Capital Humano, que amenazaba con la renuncia de la ministra, ayer mismo desmentida -otra vez- por el vocero presidencial.

Casi podría decirse que actuó exactamente en sentido contrario al que postuló en la Universidad de Stanford, relatado ayer aquí en Memo. Ahora da un paso más, hablando de "eficientizar" el Estado.

¿Viene un nuevo Milei, más comprometido con la gestión? ¿Se dio cuenta el Presidente que el Estado es un órgano que, justamente porque está gravemente enfermo, necesita atención urgente? ¿Tuvo miedo de que "fueran" por él, como confesó ante un periodista de Radio Mitre, si la derrumbaban a Pettovello?

Lo único que existe es lo que sucede. Hoy, ante una pregunta periodística sobre el futuro de su amiga en el cargo, evidenció una emoción contenida. Haya temido por ella o por él mismo, Milei viajó hasta San Francisco para enterarse que aún Google piensan en cómo reformar el Estado. Y aquí, en Buenos Aires, se puso a intervenir, lo que antes era mala palabra.

Será otro experimento, en este caso de Inteligencia Artificial. Pero hay un cambio. Y vino desde Google, la patria de la ciudad global. ¿Cómo resistirse?

Top