A cinco días de un pulseada trascendente, son preguntas que se hallan en boca de todos.
La guerra de encuestas que estallaría durante la semana previa a la disputa electoral, hizo su aparición en escena .Por supuesto hay números para todos los gustos. Mientras tres relevamientos ponen de manifiesto que triunfara a nivel nacional el peronismo, otros siete presentan al oficialismo sacándole una pequeña ventaja a Fuerza Patria. En lo que coinciden es en el hecho de que nadie le otorga una diferencia substancial a ninguna de las dos fuerzas que tienen posibilidades de ganar.
Todas las muestras que se han dado a conocer hasta el momento se mueven dentro de lo que se conoce como “error estadístico”. Si acaso faltasen pruebas para someter a juicio a estos estudios de opinión pública -aquí y en cualquier otro lugar del planeta-las recientes elecciones llevadas a cabo en Bolivia han sido una demostración cabal . Hasta tres días antes de que se abrieran las urnas lo daban como triunfador a Jorge “Tuto” Quiroga por nueve puntos.
Conocido el resultado, en realidad fue Rodrigo Paz el que se impuso por esa diferencia. Como quiera que sea, hay unas pocas pero muy importantes certezas que es menester destacar . Por de pronto no hay duda de que el crecimiento de las bancadas de La Libertad Avanza, tanto en la cámara baja como en la alta, será de lejos el más considerable. Es bien probable que sume el doble de diputados y de senadores a sus filas, sin contar a los posibles aliados a partir de diciembre.
También resulta seguro que el PRO y la UCR verán decrecer su caudal de representantes en el Congreso. Lo expresado no significa, ni mucho menos, que el mileismo se halle en condiciones de festejar por anticipado y de que a los seguidores de Macri y a los radicales deba extendérseles un certificado anticipado de defunción. Como expresiones menores en términos de votos cabria darlos por terminados, pero, dada la necesidad imperiosa de sumar voluntades que tiene el gobierno, en la debilidad de los amarillos y de los de boina blanca puede estar su futura fortaleza.
Hay otros datos confirmados, sin necesidad de esperar los guarismos: los libertarios en conjunción con el PRO ganaran en la Capital Federal y en Mendoza mientras el kirchnerismo puro y duro cantará victoria en la provincia de Buenos Aires. Asimismo, en el Congreso que se viene los dos contrincantes estelares tendrán la obligación de tender puentes y generar consensos.
En el caso del oficialismo para poder blindar los vetos y votar las reformas pendientes en el supuesto de que tenga espacio para ello. En el del kirchnerismo para tratar de transformar los últimos 24 meses de gestión mileista en una carrera de obstáculos cada vez más difíciles de sortear.
Dejando de lado quien ocupara más o menos bancas, la otra constancia se refiere al punto de inflexión que traerá aparejado el resultado de los comicios en términos económicos ,en el gabinete nacional y en la forja de alianzas más sólidas, sobre todo de parte de los libertarios.
Conviene detenernos, por separado, en los tres aspectos señalados. Ya no es materia de discusión que el flanco financiero -si es pertinente llamarlo así- no resistió el embate de la realidad y fue salvado a último momento por el tesoro norteamericano. El rescate de Trump respecto de su amigo Milei -que eso fue, más que una negociación entre Estados- puso al descubierto las falencias profundas del esquema montado por el dúo Caputo-Bausili. El 27 habrá que poner en práctica otro programa. No hay quien, en los mercados, no apunte a un sistema de libre flotación, a la clausura de las bandas y a una modificación del tipo de cambio. Esto con dos propósitos específicos: poner fin a un dólar subvaluado y comenzar un proceso imprescindible de recomposición de reservas.
En cuanto al gabinete -chocolate por la noticia- requiere una oxigenación urgente.
El meridiano de la cuestión no pasa por los reemplazos de Patricia Bullrich, que dejará su cargo en Seguridad y pasará a hacer las veces de jefa del bloque de senadores, ni tampoco por el de Luis Petri, quien abandonará Defensa y se sentara en la cámara baja. Quienes los reemplazaran a nadie le quitan el sueño. El núcleo duro está concentrado menos en carteras que en las principales espadas del régimen.
Dicho de manera diferente : ¿qué hacer con Santiago Caputo, Guillermo Francos y la hermanísima? Milei ha despejado parte de la incógnita referida al “mago del Kremlin”. Será ministro después del 26.Lo que solo el presidente sabe a esta altura, si es que lo tiene resuelto, es cuál habrá de ser su lugar ,y si su ingreso al elenco ministerial no hará que alguno peso pesado deba dar un paso al costado. Por supuesto Karina luce siempre intocable.
En paralelo la administración libertaria o, si se prefiere, la Casa Rosada tendrá que construir una suerte de coalición parlamentaria a los efectos de aguantar el temporal si sufriese un duro traspié en los comicios - escenario en donde perdiese a simple pluralidad de sufragios contra el kirchnerismo y, al mismo tiempo, obtuviese menos de 32% de los votos a nivel nacional- o ,en caso contrario, fuese el ganador, contabilizase a su favor entre el 35 y el 40% de los sufragios, y entonces tuviese la oportunidad de poner en marcha las reformas de carácter estructural.
En una puja en la que difícilmente el ganador lo sea por demolición -todo hace pensar en un final de bandera verde- si bien de los cambios que se producirán el 27 a la mañana habrá que poner mayor atención en la deriva de la economía, durante la noche anterior el principal motivo de disputas y el que, casi con seguridad, será central en los análisis que se hagan, será la forma de medir los cómputos.
Algo que ,hasta poco tiempo atrás, no estaba en los radares políticos y de súbito, en los últimos días, ha cobrado una importancia tal que ha llegado -por las diversas interpretaciones de los partidos en pugna- a la Cámara Nacional Electoral. LLA y Fuerza Patria han caído en la cuenta de que no hay una sola manera de ganar.
Las narrativas -porque cada uno de los contendientes enarbolara la suya- como nunca antes amenazan adueñarse del escenario el domingo a partir de las 18 horas.
Hasta la próxima semana.


¿El dólar sigue su marcha ascendente a pesar de la rueda de auxilio yankee, porque los argentinos siempre se fondean antes de los comicios con base en la divisa americana, o en virtud de que resulta parte de la estrategia de Bessent? 