“Cosecha récord, producción récord de hidrocarburos, ganancia en minería, menos compra de divisas por parte del sector privado, términos de intercambio favorables. Deberíamos estar creciendo arriba del 5 % y estamos estancados creciendo menos del 2”. El diagnóstico de Ricardo Arriazu, el economista preferido de Javier Milei, indica que algo anda mal. Veterano exponente del liberalismo criollo, el creador de la tablita de Martinez de Hoz conecta los últimos 50 años de historia y ya se cansó de ver fracasar sus ideas. Arriazu habló el martes en el Alvear Palace Hotel como parte del 31° Simposio Internacional de Economía, organizado por Amigos de la Universidad de Tel Aviv en Argentina. A esa misma hora, mientras Milei aterrizaba en Madrid, un conflicto sindical paralizaba la ciudad de Buenos Aires.
A la hora de explicar la recesión libertaria, Arriazu - gran propagandista de La Libertad Avanza- buscó no herir al presidente: dijo que “somos estafadores seriales” y consideró que el problema es que el Banco Central está comprando demasiadas reservas, justo lo que demandan el FMI y gran parte de los economistas que temen un torbellino de inestabilidad en el corto plazo.
La visita relámpago de Milei a Vaca Muerta confirmó que el récord de exportaciones de Argentina -más de 10 mil millones de dolares solo en septiembre- no alcanza para rescatar del quinto subsuelo a los sectores mano de obra intensivos que caen en picada desde hace meses. Se volvió a ver en las últimas horas con la cola de más de 4000 personas que se formó en Ezeiza para cubrir 40 puestos de trabajo en un supermercado mayorista. Ese contraste es la marca del modelo Milei y forma parte de la realidad que en Casa Rosada no piensan modificar en el intento de reelección.
El problema es que, tres años después de haber iniciado un recorrido turbulento, Caputo y Milei suman dos elementos que destrozan el relato oficial: algo que creían superado, la inflación mayorista arriba del 3%. Y algo que les duele mucho más: la suba del riesgo país, que escaló entre 60 y 70% desde principios de julio, cuando rondaba los 400 puntos.
La guerra de La Libertad Avanza y sus aliados contra los reclamos sociales sumó este martes un antecedente peligroso: la detención del delegado Facundo Heredia y dos lideres históricos, Néstor Segovia y Claudia Dellacarbonara, que hoy forman parte de la comisión directiva del sindicato del Subte por levantar molinetes a manera de protesta. Peligroso para las libertades democráticas, pero también para el bloque de fuerzas que sostiene a la extrema derecha de gobierno.
Alguien calculó mal y decidió acelerar contra los metrodelegados, un sindicato con más de 20 años de historia que tiene un poder de fuego inigualable y construyó infinidad de vínculos con un heterogéneo arco de fuerzas. La ofensiva de Jorge Macri para intervenir en un conflicto del gremio con la empresa Emova no hizo más que complicar la situación y rebotó en medio de la visita de Milei a Madrid. Seis horas de paro terminaron con la marcha atrás de la justicia y el gobierno porteño.
El conflicto porteño llega una semana después de la represión policial combinada contra la marcha federal universitaria que reclamaba que Milei cumpliera, finalmente, con la ley que votó el Congreso. Lo que Milei no entiende es que, a esta altura, la conflictividad y el riesgo país no son mundos separados: forman parte de la misma escena.
Tal como contó El Destape, en Wall Street advierten que la caída de la popularidad del presidente explica la suba del riesgo país. La otra es la persistencia de Milei y Caputo en un rumbo que lleva a las mayorías hacia los márgenes y a ellos a una derrota electoral.
El balotaje presidencial en Brasil, donde Flavio Bolsonaro aparece como favorito, es un test importante, pero el decisivo será el de Estados Unidos. Sobre todo si Trump tiene una elección muy negativa y pierde las dos cámaras. No son pocos los economistas que lo advierten: al día siguiente, el riesgo país puede tener un nuevo cimbronazo. Para un programa económico que logró el milagro de caer en recesión pese a la tracción de Vaca Muerta y está lejos de cumplir con sus pronósticos sobre la baja de la inflación, la suerte de Trump es determinante. Un verdadero deadline para Milei.
Si el republicano gana, Milei va recuperar mucho aire y se va a sentir confiado camino a la reelección, incluso cuando su modelo deja afuera a 30 o 35 millones de personas. Pero si Trump sufre una derrota en toda la línea y el riesgo país vuelve a escalar, el bloque de aliados que hoy sostiene al presidente argentino puede cambiar de parecer en cuestión de segundos. La Corte Suprema, los medios de comunicación, los ganadores del modelo, los gobernadores y los medios de comunicación van a pensar dos veces si les conviene seguir blindando al ex panelista. O si es momento de iniciar, por otro lado, el camino hacia una nueva aventura.
Diego Genoud
Fuente: https://www.eldestapeweb.com/politica/caen-bonos-argentinos-protestas-represion-inflacion-vuelve-acelerarse-202610210522

La caída de los bonos argentinos se combina con protestas y represión. Inflación al alza en medio de la recesión: un gobierno atrapado en el chaleco de fuerzas que diseñó. El resultado de Trump, parteaguas determinante.