A un mes del último plazo para oficializarlos, parece más probable que sean los candidatos quienes expresen de forma muy subjetiva esa intención. Es lo que podría dificultar el alineamiento de los que no consigan integrar las listas. El Frente de Todos tendría una leve ventaja sobre Juntos por el Cambio en esta situación. No hay dudas que Cristina Fernández de Kirchner es la gran electora. Consecuencia lógica de cargar con el peso de la campaña electoral. Pero también de un liderazgo sostenido por los votos del conurbano y el control de los recursos del Estado para disuadir la construcción de otro alternativo. Lo que vuelve inverosímil que Alberto Fernández reclame para alguien propio el primer lugar de la lista de diputados nacionales en la provincia de Buenos Aires. Algo que no se le ocurriría reclamar, según la versión del kirchnerismo que consienten los allegados al presidente. Es lo pone en duda que lo ocupe María Victoria Tolosa Paz. Igual que Santiago Cafiero, no se descarta que figure entre los convocados a integrarla.
El del jefe del Gabinete es un caso particular. Está ligado a la conveniencia de desembarcar en la administración nacional después de las elecciones que debate el kirchnerismo. El resultado que obtenga decidirá ese paso y su alcance. Las críticas al desempeño de Carla Vizzotti, Matías Kulfas y Daniel Arroyo en el momento más crudo de la segunda ola de la pandemia podría involucrar su salida de los ministerios de Salud, Producción y Desarrollo Social. Esos cambios deberían mantener el equilibrio en la expectativa de suceder a Fernández que tienen Sergio Massa y Axel Kicillof. Los cuatro lugares entre los 16 primeros de la lista de diputados nacionales que Cristina le garantizó a Massa y que le permite retener los que consiguió en 2017, no es una condición suficiente para eso si no logra que alguien de su confianza suceda a Julio Zamora en Tigre en 2023. Lo que explica el empeño de Massa en interferir en el vínculo que el gobernador intenta construir con el intendente.
Desde hace dos años Kicillof está forzado a diferir las visitas que programa a Tigre. La última fue esta semana para una entrega de patrulleros que se trasladó a San Fernando, donde gobierna Luis Andreotti, aliado de Massa que compartió el acto con el gobernador. Pero también con su enemigo, Sergio Berni. Es difícil que Kicillof respalde al ministro de Seguridad para liderar la lista en la provincia. Un triunfo holgado le facilitaría catapultarse a la gobernación. Un lugar que se le reserva a Máximo Kirchner. Lo que pone a María Fernanda Raverta en condiciones de sintetizar esos estados de ánimos contradictorios. Milita en La Cámpora, integró el gabinete de Kicillof y a pedido de Cristina, Fernández la designó al frente de la ANSeS. ¿Aceptará Zamora el cargo de senador provincial que le ofrece Massa o será un daño colateral al kirchnerismo si emigra con Florencio Randazzo? Su caso es similar al de Joaquín de la Torre, que compartió en La Matanza un acto con Alejandro “Topo” Rodríguez, el diputado de confianza que Roberto Lavagna acercó al exministro de Transporte. Una adhesión que los volvería extremadamente dependientes de una candidatura presidencial de Randazzo. Si eso no ocurriese, estarían en dificultades para retener Tigre y San Miguel. Aunque la preocupación por Randazzo que verbaliza extraoficialmente la Casa Rosada podría ser un aliciente. El intento de colocar a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal en el centro de la campaña es parte de la estrategia oficialista para polarizar la elección y evitar la fuga de votos por esa vía.
La provincia de Buenos Aires fue el tema excluyente de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio que se reunió anteayer con la presencia de los miembros de la conducción en ese distrito. Jorge Macri (Pro), Maxi Abad (UCR) y Andrés De Leo (Coalición Cívica) plantearon que serían ellos quienes resolverán la ampliación de la alianza y las reglas para competir en las PASO. Un intento por marcarle límites a la intención de Horacio Rodríguez Larreta por imponer a Diego Santilli como primer candidato.
Pero también por la inclusión en esa primaria del Partido Libertario sin su consentimiento. Quizás el motivo de la llamada telefónica que Elisa Carrió efectuó a Macri el martes. La participación de Espert perjudica a la Coalición Cívica, que necesita renovar las bancas de Laura Campagnoli, Javier Campos y Juan Manuel López. Pero que aspiraría a una cuarta para Carrió, que insiste en ocupar el lugar que el jefe del gobierno porteño disputa para su vice.
Lilita es aliada de Rodríguez Larreta. Pero la confirmación de una PASO de la que participarán al menos la UCR y el Pro podría dejar a la Coalición Cívica sin lugares expectantes en las listas. En 2017, Juntos por el Cambio obtuvo 15 diputados. Aún si se redujera al mínimo los votos exigibles para ser candidato, el primero de su espacio sería el quinto. Espert podría disputarlo si forma parte de la primaria. La misma dificultad acuciante afecta a Emilio Monzó.
Los intendentes que se reunieron este lunes en Lanús con Rodríguez Larreta lo instaron a hallar otra salida para Monzó que no sea incluirlo en las listas bonaerenses. Pero también a llegar a un acuerdo en la ciudad con Patricia Bullrich. Igual que María Eugenia Vidal, ausente en la reunión de la mesa nacional. El jefe del gobierno porteño volvió a reunir ayer a los intendentes en Tres de Febrero para aislar al de Vicente López, Macri, opositor frontal a Santilli. Otros apelarían a modos más diplomáticos.
Podría ser el caso de Vidal. Sigue exigiendo los ministerios de Justicia y Seguridad y el de Gobierno para Gustavo Ferrari y Maximiliano Ferraro. Casi una forma de cogobierno con Rodríguez Larreta que le otorgue consistencia a la consigna que ambos repiten: somos lo mismo. Problemas para Santilli. Debería ceder a Marcelo D´Alessandro y Bruno Screnci. Pero también para Larreta. Esa exigencia es condición para la disputa que, según parece, tendrá lugar entre Vidal y Bullrich. Lo que en apariencias haría desistir a Martín Lousteau de presentar lista.
Aunque el expresidente lo niegue, parece difícil alcanzar la unidad del Pro sin un acuerdo que contemple su futuro inmediato en la ciudad y la provincia. Lo que seguramente analizará con Rodríguez Larreta mañana, en respuesta a la reunión que el jefe del gobierno porteño le solicitó el martes. El sábado recibirá a Vidal. Nadie sabe si el rechazo a que Santilli la acompañe en la aventura que aceptó en 2015 aparecerá como un recuerdo en esa conversación.
Daniel Bilotta


Oficialismo y oposición experimentan el mismo síndrome. La selección de candidatos está demorando la presentación de las propuestas que harán en las elecciones. Un proceso complicado por la magnitud de la crisis y la insatisfacción de la ciudadanía con la calidad de la respuesta de las dirigencias a una situación en la que se refuerza su característico rasgo conservador. 