Viernes, 30 Julio 2021 08:38

La lista Cristina - Por Daniel Bilotta

La lista de candidatos a legisladores en la provincia de Buenos Aires refleja la visión actualizada de Cristina Fernández de Kirchner sobre el Frente de Todos. Esa selección proyecta la principal preocupación de la vicepresidenta.

Una consultora vinculada al peronismo desde la restauración democrática prevé una victoria del oficialismo por apenas 2,5 puntos. Ese margen estrecho es el centro de su preocupación, según los que aseguran haber conversado con ella los días previos. Y la razón para negociar que Santiago Cafiero encabece la lista de diputados nacionales.

Cristina le atribuye al jefe del Gabinete responsabilidad significativa en el rumbo del gobierno. Esa posibilidad fue resistida por Juan Zabaleta y Gabriel Katopodis en las madrugadas del 22 y 23 de julio. La defensa de Cafiero dejó secuelas al intendente de Hurlingham y al ministro de Obras Públicas. La Cámpora les cuestionó su participación en la lista de concejales. Temen que se tienten con apelar al anexo de la ley 14836 que limita la posibilidad de ser reelegidos por un solo nuevo mandato.

Ese apartado establece una excepción para quienes renuncien o pidan licencia dos años antes de cumplir el último. En ese caso, podrían volver a candidatearse. Eso hizo que La Cámpora redescubra la importancia de los cuerpos deliberativos en los municipios. Es el que concede las licencias a los intendentes. Y el que puede iniciarle juicio político y destituirlos si reúne los dos tercios de los votos para hacerlo.

Zabaleta sustituirá a Daniel Arroyo en el Ministerio de Desarrollo Social, después de consensuar la lista de concejales con La Cámpora. En uso de licencia como intendente de San Martín, Katopodis continuará en su cargo. También Cafiero. Lo sorprendente es que Carlos Bianco fuese otro de los aludidos en esas horas para integrar la lista de diputados. El malestar de Cristina con Alberto Fernández y su jefe de Gabinete es público. Pero hasta ahora no tuvo pronunciamientos sobre la gestión de Axel Kicillof.

La intención de privarlo del funcionario de su mayor confianza podría ser el primer indicio de un cambio en ese estatus. Las versiones insisten en que Cristina no le adelantó al gobernador que Teresa García y Daniel Gollán serían candidatos. Junto a los ministros de Justicia, Julio Alak, y de Seguridad, Sergio Berni, los de Gobierno y de Salud fueron parte del acuerdo para el reparto de cargos en el gabinete entre el gobernador y la vicepresidenta.

Gollán ya fue sustituido por su segundo, Nicolás Kreplak, que resistió la propuesta de Kicillof para ocupar el lugar del exministro: el segundo en la lista de diputados nacionales después de Victoria Tolosa Paz. Kreplak le suministró la primera dosis de la vacuna Sputnik V a Cristina. García liderará la lista de senadores provinciales en la Primera Sección Electoral. Facundo Tignanelli la sucederá en el Ministerio de Gobierno. El motivo por el que aparentemente Máximo Kirchner sacrificaría al jefe de los diputados oficialistas en la Legislatura bonaerense. Resulta difícil que pueda ser reelecto desde el noveno puesto en la lista de la Tercera Sección. En estas horas se sabrá si Tignanelli pudo cumplir con la primera misión crucial que le encomendó el jefe de La Cámpora. Achicar al mínimo la influencia de Berni en su territorio, la Segunda Sección. El ministro de Seguridad presentó una lista propia para competir con la oficial de diputados que lidera el sindicalista Naldo Brunelli (UOM) y que confeccionó Tignanelli.

A Berni no le satisface que Cristina haya ubicado a Agustina Propato, su esposa, como novena candidata a diputada nacional. Exige figurar entre los primeros cinco de la lista oficial para desistir de la competencia. El plazo para negociar vence el 31 de julio, cuando las listas tengan que ser oficializadas en la Justicia Electoral. Fiel al estilo de su madre, Máximo delegó en Sergio Massa esa tarea. Es una ironía. Massa tiene una vieja disputa con Berni desde el robo a su domicilio en 2013.

El titular de la Cámara de Diputados le ofreció al ministro de Seguridad el sexto lugar. Es incierto. Es probable que los 11 cargos en disputa se repartan por mitades con la oposición. Igual que Máximo, Berni desea suceder a Kicillof. El ministro cuenta con un dato a su favor. Una intención de voto del 30 por ciento entre los sectores de ingresos medios y altos en el conurbano en el informe de clima social en julio de Giacobbe y Asociados.

La insistencia de Berni en conseguir una banca está asociada a la estrategia que Cristina adelanta con las listas. Hacerse fuerte en el Congreso y la Legislatura bonaerense ante la eventualidad de una derrota. Lo que vuelve imprescindible rodearse de incondicionales para no repetir la experiencia atravesada durante el anterior gobierno. Pero en especial con el de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. Lo que vuelve más sugestivo la representación obtenida por Martín Insaurralde.

El intendente de Lomas de Zamora ubicó a Julio Pereyra (10°) entre los diputados nacionales, al intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares (1°), y al presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Federico Otermín (5°) en la de la Tercera Sección. Y al intendente de Monte Hermoso, Alejandro “El galán” Dichiara (1°) como cabeza de lista en la Sexta.

Lomas de Zamora representa la mitad de los electores de La Matanza. Fernando Espinoza, su intendente, logró que Brenda Vargas (13°) lo represente en la lista de diputados nacionales y Ricardo Rolleri (3°) en la de diputados provinciales por la Tercera. Cristina le reconoce a Insaurralde un atributo frente al resto de sus pares. Haber respaldado sin fisuras a Máximo Kirchner para que presida el PJ bonaerense. Algo resistido por Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Gustavo Menéndez (Merlo), sus actuales autoridades, con el respaldo de Zabaleta y Katopodis.

Para retener las bancas que se reeligen, el oficialismo necesita obtener 19. Es decir: las 13 que en 2017 logró Unidad Ciudadana, más las cuatro de Un País y la única de Cumplir, a la que se sumó la del Partido Fe que en 2019 desertó de Cambiemos. La dificultad es que debería obtener un resultado más parecido al de 2019 (52,4 %) que al de 2017 (36%).

Si Juntos repite el de Cambiemos ese año (42%) alcanzaría 15 cargos. En apariencias, no sería imposible. La suma de la intención de voto a Diego Santilli y a Facundo Manes alcanzaría al 40 por ciento con la proyección de indecisos. Una condición indispensable es que las PASO entre los candidatos a diputados del Pro y la UCR no derive en una crisis.

De eso conversaron ayer Santilli y Maxi Abad, el titular del radicalismo bonaerense. Las declaraciones de Manes sobre el financiamiento de su opositor no solo cayeron mal en el gobierno porteño. También entre las entidades del campo reunidas en la Mesa de Enlace que aguardan otro tipo de debate en la coalición opositora. En la UCR aseguran que sus sondeos registran un empate técnico entre los candidatos.

El gobierno porteño registra una ventaja de Santilli, pero teme un desborde del radicalismo que sea capitalizado por el gobierno. Algunos aluden a los ATN comprometidos para las provincias de Jujuy y Corrientes. Por ahora solo conjeturas. Santilli le pidió a Abad no perder de vista que lo importante es derrotar al kirchnerismo. Bastaría con ver la lista de Cristina.

Daniel Bilotta

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