Lunes, 28 Abril 2025 07:21

¿Todavía dudás? Cuando el cambio huele a rancio, es hora de preguntarse quién cocina – Por Ricardo Raúl Benedetti

Hay cosas que no se negocian. La dignidad, por ejemplo. La verdad. La memoria.

Y sin embargo, ahí estás. Vos, que en 2023 votaste con la ilusión de que al fin se terminaba la joda. Que creíste que Milei venía a barrer con la casta, a ponerle un freno al choreo, a los ñoquis, a los pactos cocinados de espaldas al pueblo.

Pero te cagaron, hermano. Te lo digo con el corazón en la mano y el fastidio en la garganta. Te mintieron. Y lo sabés.

Te mintieron cuando prometieron limpiar, y lo primero que hicieron fue ensuciarse con los mismos de siempre.

Esta semana lo vas a ver: el pacto en el Senado con el kirchnerismo para frenar Ficha Limpia.

Sí, esa ley que impediría que los delincuentes condenados vuelvan a presentarse. ¿Y sabés por qué la frenaron? Porque Cristina sueña con volver.

Y Milei… la deja pasar. Porque prefiere tener enfrente a la jefa del PJ antes que competir con una oposición seria. Le conviene la grieta. La necesita como el pan.

Mientras vos tratás de llegar a fin de mes —porque el superávit financiero no fue gratis para jubilados, trabajadores, pymes y laburantes—, el presidente y su hermana ponían la cara en una estafa cripto llamada $Libra.

Una en la que miles confiaron solo porque Milei la promocionó sin pudor.

Ahora se hace el boludo.

Manda a Guillermo Francos a poner el cuerpo como si fuera un tema menor. Pero no es menor.

Es un choreo. Y es con tu guita.

Y en la provincia de Buenos Aires, la base territorial de La Libertad Avanza no es liberal ni nueva. Salvo algunas excepciones como en la Quinta sección electoral, es el mismo peronismo de siempre, con la peluca peinada para otro lado.

Reciclados del kirchnerismo que hoy reparten boletas libertarias con la izquierda, mientras con la derecha te manotean el bolsillo.

Y en la Ciudad, donde el PRO todavía le gana al kirchnerismo, Karina Milei juega su juego mezquino.

En vez de sumar, resta. En vez de construir, dinamita. ¿Por qué?

Porque su único plan es destruir al PRO para quedarse con sus bancas, sus dirigentes, su estructura. Como ya hizo con los que se vendieron por orden de La Piba.

Igualitos a quienes le sacan los órganos a un cuerpo vivo para venderlos al mercado negro de la política.

Y lo peor: ni siquiera lo disimulan. Van con lista propia a CABA para romper el bastión republicano más sólido del país.

Más kirchnerista, no se consigue. ¿Casualidad? No. Estrategia.

Mauricio Macri, con el cuchillo entre los dientes, lo dijo claro: «Si no hay acuerdo en Provincia, es porque ellos no quieren.»

Y fue más allá: «Karina prefiere acordar con los malos.»

¿Te das cuenta? No es que no se pudo. Es que no se quiso.

Porque algunos prefieren el barro mientras tengan el poder.

Porque para ellos, la épica no es la República. Es la revancha.

Y mientras tanto, los que de verdad pelearon por la transparencia —como María Eugenia Talerico, que desde la UIF se le plantó a los corruptos en tiempos donde costaba caro hacerlo— están afuera del radar.

¿Por qué? Porque no se venden. Porque no tranzan. Porque no tienen precio.

A diferencia de otros, como Diego Valenzuela, que se disfraza de patriota mientras lo escrachan con planillas que tienen más ceros que ideas.

Pero él “no tiene precio”, claro… Eso es leasing con opción a compra.

Y así estamos. En un país donde los que prometieron dignidad terminan pasando por caja, y los que deberían estar construyendo una alternativa la sabotean desde adentro, por un carguito más.

¿Todavía dudás?

¿Todavía no ves que te están meando y te dicen que llueve?

¿Todavía no entendés que el único camino para reconstruir una alternativa republicana empieza por diferenciarse de este experimento libertario, ya infestado de kirchneristas, massistas y arribistas?

Es hora de plantarse.

De dejar de comprar humo con marketing.

De volver a lo básico: principios, ideas, verdad.

Y vos, que fuiste engañado, tenés una misión más noble que el que siempre supo: abrirle los ojos al que sigue dormido.

Sí, a tus hijos, nietos, sobrinos… esos que en 2023 te dijeron “Confiá” mientras te daban la boleta de Milei.

Hoy, deciles “Despertá”. Para que vean. Para que no repitan.

Porque cuando el país se prende fuego, no hay lugar para tibios.

O te animás a elegir con coraje, o te arrastran los que nunca tuvieron vergüenza.

www.ricardobenedetti.com 

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