Lunes, 10 Noviembre 2025 15:06

El Gobierno apuesta a candidatos a gobernador propios en nueve provincias para 2027 - Por Jaime Rosemberg

“Los dos que ganaron son desconocidos. Ahí ganó Milei ciento por ciento. Los candidatos, cuando llegue el momento, podrían ser Romina y Bornoroni”, puntualizan desde el armado nacional.

El abanico de las provincias más pobladas se completa con Mendoza, donde el todavía ministro de Defensa y diputado nacional electo, Luis Petri, quedó en condiciones de competir dentro de dos años. Claro que aquí habrá batalla asegurada: el gobernador radical Alfredo Cornejo, artífice del pacto con los libertarios en su provincia, mira de reojo los movimientos de Petri, y seguramente tendrá una construcción propia para dar la pelea, cuando se acerque el -por ahora lejano- cierre de listas en Mendoza 

En Salta se plantea un nuevo escenario luego del triunfo de la diputada María Emilia Orozco, quien a la cabeza de la lista de senadores derrotó nada menos que a los candidatos del gobernador Gustavo Sáenz y dejó afuera de la Cámara alta al exgobernador Juan Manuel Urtubey, apoyado por la expresidenta Cristina Kirchner. “Ella podría ser, pero lo van a arreglar con [Alfredo) Olmedo.

afirman desde el karinismo, atentos al deseo del empresario y exdiputado Olmedo, jefe político de Orozco, de llegar a la gobernación de Salta luego de varios intentos fallidos.

Un poco más abajo en las expectativas libertarias aparecen los ganadores de tres provincias gobernadas hoy por opositores. El extenista Diego Hartfield, que desafió con éxito al caudillo Carlos Rovira en Misiones; el joven Alfredo “Alfi” Gonzáles, que derrotó al radicalismo jujeño que lidera en las sombras Gerardo Morales, y el candidato en Tierra del Fuego, Miguel Rodríguez, que logró vencer al gobernador kirchnerista Gustavo Melella, merecen según la Casa Rosada una oportunidad en las próximas citas electorales.

Incógnitas

A este borrador optimista podría sumársele algún derrotado por muy poco, como el economista Adrián Ravier, en La Pampa. Es un plan al que se le adosan varios signos de pregunta, a dos años de las citas electorales previstas.

Por un lado, y a diferencia de Karina Milei, Santiago Caputo -que saludó la renuncia de Francos, aunque quedó con menor incidencia en el diálogo político- insiste en generar acuerdos con los gobernadores para garantizar que las reformas que propone Milei -laboral, tributaria, previsional- se aprueben en el Congreso. “No sabemos cómo van a terminar las negociaciones con los gobernadores, falta mucho”, se atajan en La Libertad Avanza.

La posibilidad de que los gobernadores separen sus elecciones de las nacionales en ese año -varias de ellos están obligados por ley a hacerlo- complicaría los planes del Gobierno, que podría inclinarse por apoyar a los mandatarios actualmente en sus cargos, como lo hizo en Chaco, Entre Ríos y San Luis, lugares en los que no tiene un referente con el peso político necesario (tampoco los ha buscado demasiado) para pelear el poder provincial en dos años.

“Podemos garantizarles que no vamos a hacerlo. Y después plantarles un candidato”, advirtió, mordaz, un alto referente de las Fuerzas del Cielo.

Un poco más abajo en las expectativas libertarias aparecen los ganadores de tres provincias gobernadas hoy por opositores. El extenista Diego Hartfield, que desafió con éxito al caudillo Carlos Rovira en Misiones; el joven Alfredo “Alfi” Gonzáles, que derrotó al radicalismo jujeño que lidera en las sombras Gerardo Morales, y el candidato en Tierra del Fuego, Miguel Rodríguez, que logró vencer al gobernador kirchnerista Gustavo Melella, merecen según la Casa Rosada una oportunidad en las próximas citas electorales.

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