“Estoy con un ojo en el Senado y otro en el Ministerio de Seguridad”, afirmó Patricia Bullrich días atrás a quienes la consultaron por sus planes inmediatos. Pero la decisión de la aún ministra de Seguridad de generar una “fuga” masiva de los diputados que le responden hacia el bloque de La Libertad Avanza fue el primer paso en torno del objetivo: volver al Poder Ejecutivo, pero en este caso desplazando al poder macrista porteño.
El expresidente Mauricio Macri pareció entender el mensaje, y antes de su frustrado encuentro con Milei afirmó que Pro “tendrá candidato a Presidente en 2027”, sin decir nada de su principal bastión, pero atento a las jugadas de su exsocia en el macrismo. “Puede ser jefa de gobierno, pero también vicepresidenta”, se atajan desde otros sectores de la gestión libertaria.
Contento y mimetizado con La Libertad Avanza –la mejor prueba fue su corte de pelo al ras, una concesión a los representantes mediáticos de Las Fuerzas de Cielo- el flamante ministro del Interior es quien hoy aparece mejor posicionado que nadie dentro del espacio violeta para intentar quitarle al kirchnerismo el control de la provincia, dentro de dos años.



