Esas ayudas que repartió el gobierno de Néstor Kirchner entre las empresas de transporte figuran por montos mucho menores en los balances que las sociedades que integró Milei presentaron ante la Inspección General de Justicia (IGJ): declararon el equivalente en pesos a US$10 millones según el tipo de cambio de ese momento. Esos subsidios resultaron clave para consolidar el patrimonio familiar, en particular después que una de esas empresas, Teniente General Roca SA, debió concursarse tras el colapso económico que afrontó la Argentina en 2001.
Antes de la gran crisis que llevó a la caída del presidente Fernando de la Rúa, los colectivos ya se habían erigido en la piedra basal del patrimonio de Norberto Milei, hoy de 81 años. Empezó como chofer de las líneas 111 y 21, y con esfuerzo compró su primer colectivo por la misma época en que nació su hijo Javier, en 1970. Así lo contó el actual presidente en una entrevista, años atrás.
Con años de sacrificio, Norberto Milei progresó. Pasó de conducir un colectivo a ser el accionista y presidente de tres empresas, cuya cabecera fue la firma “Francisco de Viedma SA”, en la que también figuraron decenas de pequeños accionistas. Creada en 2001, su función fue controlar a la empresa Teniente General Roca SA, que a su vez controlaba la mitad de las acciones de la sociedad Rocaraza SA.
Desde la constitución de la controlante “Francisco de Viedma SA” en 2001 y hasta 2007, el padre del Presidente presidió esa sociedad y las dos firmas controladas, que operaban las líneas 21, 31, 108 y 146 de colectivos. Más aún, durante los primeros años fue, también, su accionista mayoritario.
Un balance de Teniente General Roca SA.
Su salto del colectivo al escritorio fue contundente. Sólo Teniente General Roca llegó a tener una flota de al menos 115 colectivos con créditos prendarios de cuatro bancos y de Mercedes Benz Leasing y Círculo Cerrado SA, a los que pudieron sumarse otros rodados libres de préstamos, según surge de más de 15 balances consultados para esta investigación.
Con el colapso de 2001, sin embargo, el sector del transporte de pasajeros sufrió una crisis durísima. El Estado nacional congeló las tarifas y, a cambio, inició la distribución de subsidios que permitieron, con altibajos, mantener a flote la actividad y, en algunos casos, embolsar fortunas.
Las dos empresas de colectivos que lideró Norberto Milei recibieron subsidios del Estado nacional, aunque los montos son inciertos. Un relevamiento de documentos de la Secretaría de Transporte que completó LA NACION Data muestra que el Estado nacional informó que giró al menos US$33 millones al tipo de cambio entonces vigente a Teniente General Roca SA y Rocaraza SA, entre 2005 y mediados de 2007.
Sin embargo, los balances que ambas empresas presentaron en la IGJ con la firma de Norberto Milei indicaron que cosecharon 33,6 millones de pesos entre 2003 y 2007, lo que equivale a unos 10 millones de dólares de la época. Ante esa situación, se pidió la información completa sobre los subsidios al Ministerio de Transporte, en reiteradas ocasiones, pero desde esa dependencia no brindaron la información, requerida también para esta investigación a través de un pedido de acceso a la información pública.
Al menos parte de esos subsidios fueron destinados a Norberto Milei, quien vendió sus acciones en 2006, para luego continuar como ejecutivo hasta mediados de 2007, momento en que se abocó a otras actividades, tanto cercanas al sector del transporte, como del mundo agropecuario.
Pero también ayudó a sus hijos: Karina Milei accedió a un departamento de 150 metros cuadrados en Vicente López que rotuló como “herencia” al presentar su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA). Javier Milei accedió a una Ford Ecosport 2.0 negra, modelo 2005, con dinero de su padre, que luego vendió para, con dinero adicional propio, comprar una coupé Peugeot RCZ. Declaró a la OA que la adquirió en 2013 con “fondos propios”.
El equipo de investigación contactó al vocero presidencial y le transmitió un cuestionario de preguntas sobre Norberto Milei, sus empresas en el sector del transporte de colectivos, el cobro de subsidios durante el kirchnerismo y los beneficios que obtuvieron sus hijos Javier y Karina, pero no obtuvo respuestas al cierre de esta edición. Pero junto al Presidente indicaron que la consulta periodística abordaba “cosas de hace veinte años y de terceras personas [por Norberto Milei




