La conclusión de Padura sobre el incierto tiempo que nos toca no solo es una percepción surgida de la desquiciada vivencia cubana, ni de las angustias personales de sus seguidores de muchos países. Es un fenómeno estudiado por la sociología y la psicología. La incertidumbre agobia, genera desconfianza, posterga decisiones, “fomenta la ansiedad y la ira”, que en el mundo democrático se traduce en el voto a partidos antisistema. Lo afirma el sociólogo vasco Eguzki Urteaga en la revista de la Universidad Complutense de Madrid. Nada que sorprenda por acá. Entre muchos atrasos, a veces la Argentina es un espejo que adelanta. Lo incierto sigue siendo la gran certeza.


