El hombre, de 77 años, dejó una carta antes de quitarse la vida en la que denunció que la obra social le había retirado la cobertura médica en medio de un tratamiento oncológico.
El impacto interno fue devastador. Días después terminó renunciando el general Sergio Maldonado, que había asumido para intentar ordenar una obra social quebrada, con una deuda estimada entre $250.000 y $300.000 millones y un déficit mensual cercano a los $18.000 millones.
En sectores militares crece la bronca contra el ministro de Economía, Luis Caputo, a quien responsabilizan por no liberar los fondos reclamados para sostener prestaciones básicas y evitar el colapso financiero de IOSFA.
También apuntan contra la pasividad del ministro de Defensa, Carlos Presti, frente a una crisis que ya impacta en tratamientos médicos, medicamentos y cobertura sanitaria de miles de familias militares.
Puertas adentro de las Fuerzas Armadas describen un clima social cada vez más delicado, con retirados endeudados, personal haciendo trabajos extra para sobrevivir y una sensación de abandono que el caso Velázquez terminó de convertir en símbolo.

