El exmandatario ya no oculta que piensa en 2027. Aunque públicamente evita confirmar una candidatura, en el PRO aseguran que existe una estrategia cuidadosamente diseñada para intentar regresar a la Casa Rosada. Y el operativo ya está en marcha.
En las últimas semanas, Macri reapareció con fuerza en el escenario político. Multiplicó reuniones reservadas, activó giras federales, retomó contactos con empresarios, radicales y sectores del sindicalismo, y comenzó a instalar una idea que hasta hace pocos meses parecía imposible: que él puede volver a ser “la opción racional” frente al caos libertario.
La jugada tiene varias etapas. La primera consiste en dejar que el desgaste de Milei avance sin romper completamente con el Gobierno. Macri todavía apoya parte del programa económico libertario, pero empezó a marcar diferencias cada vez más duras respecto al estilo presidencial. Esta semana incluso cuestionó el “liderazgo emocional” del mandatario y lo comparó con un “profeta” y un “caudillo”.
Detrás de ese discurso hay una construcción política deliberada: mostrarse como un dirigente con experiencia, método y capacidad de gestión frente a un oficialismo que muchos ya consideran desordenado e imprevisible.
En el entorno del expresidente hablan de reconstruir el PRO desde abajo. La prioridad es recuperar territorio, fortalecer intendentes y gobernadores aliados, y evitar que el partido quede absorbido por La Libertad Avanza. Por eso Macri viene recorriendo provincias, reactivando la estructura partidaria y enviando un mensaje interno muy claro: el PRO no piensa desaparecer.
También existe otro objetivo menos visible: captar a los sectores decepcionados con Milei sin romper con el electorado de derecha. La idea es seducir a votantes liberales moderados, empresarios preocupados por la inestabilidad política y dirigentes desencantados con el personalismo libertario.
Cerca de Macri aseguran que el expresidente cree que Milei llegará debilitado a la mitad de mandato. Las peleas internas dentro del oficialismo, las denuncias de corrupción y la dificultad para construir acuerdos políticos alimentan esa hipótesis.
Por eso el macrismo ya imagina distintos escenarios para 2027. Uno de ellos incluye una gran coalición de centroderecha encabezada por el PRO. Otro, más ambicioso, contempla directamente el regreso de Macri como candidato presidencial si no aparece una figura competitiva dentro de su espacio.
De hecho, dirigentes cercanos al exmandatario ya comenzaron a instalar públicamente esa posibilidad. Jorge Macri defendió el derecho del fundador del PRO a competir nuevamente, mientras referentes partidarios hablan abiertamente de un “operativo clamor”.
Sin embargo, el expresidente enfrenta un problema importante: gran parte de la sociedad todavía asocia su gobierno con la crisis económica de 2018 y el acuerdo con el FMI. Por eso la estrategia incluye una fuerte reconstrucción de imagen. El objetivo es mostrar a un Macri más moderado, experimentado y distante de los errores de su gestión anterior.
En paralelo, el exmandatario apuesta a otro factor clave: el desgaste del peronismo. En el PRO creen que si el kirchnerismo llega fragmentado y Milei continúa perdiendo apoyo, podría abrirse una ventana inédita para el regreso político del líder amarillo.
Por ahora nadie confirma oficialmente la candidatura. Pero puertas adentro del macrismo ya trabajan con una certeza: Mauricio Macri no se retiró de la política. Y su obsesión, aseguran, sigue siendo la misma de siempre: volver a sentarse en el sillón de Rivadavia.
Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/el-plan-secreto-de-mauricio-macri-para-volver-a-ser-presidente-en-2027/

