La disputa interna por la comunicación digital del Gobierno tuvo dos eventos sobresalientes en los últimos días. Primero, el vocero Adrián Ravier reconoció en conferencia de prensa cambios en el área, con una mayor responsabilidad para Santiago Oría, aunque después corrigió su propia declaración a través de un comunicado vía X. Horas más tarde, una publicación aleatoria de Oría recibió una catarata de respuestas de cuentas falsas. El “publicista” oficial lo definió como “una operación”, pero detrás del traspié se esconde lo que parece ser una estrategia más grande para proteger el ánimo del Presidente.
Solo en el mes de agosto, el perfil en X de Javier Milei mostró llamativos movimientos en lo que respecta a cantidad de seguidores. A primera vista, tiene más de 4,6 millones de “followers”. Son unos 600 mil más que a comienzos de año, cuando había alcanzado los 4 millones, y 100 mil más que hace dos semanas. Un exhaustivo informe al que tuvo acceso Bardeo revela cómo se desarrolló el abrupto crecimiento de seguidores de la cuenta presidencial en 2026 y expone que sumó, por lo menos, medio millón de bots. Según distintas estimaciones, un servicio de esa magnitud puede costar entre 90 y 250 mil dólares. ¿Quién lo pagó?
El trabajo de análisis fue realizado por un especialista en recopilación y monitoreo de datos digitales que prefiere mantenerse anónimo y que creó, para la ocasión, la cuenta Binary Data. El “tracking” diseccionó más de 2 millones de los usuarios que siguen a Milei y encontró que más de 557 mil (28,59%) no tienen ningún tipo de actividad. Sin embargo, lo más sospechoso se produce durante este año. Hubo 659.174 usuarios creados en 2026 que siguieron al Presidente de la Nación, con un tráfico que se profundizó en el último trimestre: 143 mil creados en junio, otros 148 mil en julio y 127 mil en agosto. De ese total, 473.175 no tiene seguidores ni posteos.
Los bots son usuarios automatizados que no están manejados por seres humanos y funcionan para aumentar los caudales de “audiencia” de una publicación, una imagen, un texto o un video en el ecosistema digital. Se utilizan en todas las redes sociales para simular interés ante una determinada figura o temática y, por supuesto, se comercializan a través de un negocio que lleva más de una década de constante crecimiento. Ofrecen operaciones coordinadas para engañar a los algoritmos, instalar temas en la conversación o, como pareciera ser la intención en este caso, blindar el humor de un presidente.
Los llamativos seguidores que empezaron a seguir al Presidente.
La forma más sencilla de identificar a un bot es su baja actividad. En general, son cuentas que no tienen foto de perfil o utilizan imágenes genéricas, nombres con muchos dígitos (responde a patrones de autogeneración) y en algunas oportunidades producen movimiento a miles de kilómetros de donde fueron creadas. Un ejemplo: usuarios de Indonesia o Nigeria que participan en la conversación entre dos argentinos, como pasó en el intercambio del pasado martes entre Santiago Oría y Alejandro Rozitchner. La jugada quedó en evidencia porque los bots agregaron la palabra “reply” en cada una de las respuestas. Un sentido homenaje a las “caricias significativas” del Gobierno de Cambiemos.
El informe de Binary Data permite establecer recortes temporales muy elocuentes. De los últimos 500 mil seguidores que incorpora Milei, 459 mil tienen entre 0 y 5 seguidores, 334 mil no tienen posteos y 461 mil fueron creados este mismo año. La auditoría concluye, en una estimación que define como “conservadora”, que 762.338 usuarios son “sospechosos”. Para eso, estableció un sistema de clasificación de usuarios que asigna puntajes por las señales de duda que muestran.
La curiosidad más notable es que las métricas presidenciales no se modificaron en consecuencia. Mientras los seguidores en X suben, las interacciones bajan. Los tuits de Milei perdieron alcance, como ya contamos en Bardeo a partir de un informe de Sustantiva Digital. En dos años, la publicación promedio cayó en cantidad de likes (bajó de 12 mil a 5 mil) y de visualizaciones (de 400 mil a 95 mil). La consultora Ad Hoc habla de “fatiga digital” de toda la comunidad tuitera libertaria y suma la merma en reproducciones de las entrevistas a Milei en los medios afines, como Neura y Carajo, que en 2026 acumularon menos de la mitad de “views” que en los años anteriores.
El crecimiento de usuarios de los últimos meses, desde que llegó Oría, con usuarios de escasa o nula actividad.
El interrogante que se presenta de manera inmediata es quién se encargó de engrosar el número de seguidores del Presidente y cuál es su principal motivo. Si contemplamos que el crecimiento se acentuó entre junio y agosto, resulta posible asociar la metodología al despliegue de tareas de Santiago Oría. Por pedido explícito de Karina Milei, el director de Comunicación Audiovisual del Gobierno expandió su influencia en la estrategia comunicacional desde marzo de este año, con particular hincapié en el mundo digital. El grupo que coordina sumó recursos e incrementó su estructura.
En los precios más baratos del mercado de bots, cada cuenta falsa cuesta aproximadamente 0,18 centavos de dólar. Con esas cifras, la estimación de gasto base para unos 500 mil seguidores nuevos para Milei es de 90 mil dólares. Y sólo hablamos de Twitter. Sin embargo, ese precio no considera un servicio completo que incluye VPN y servidores proxy, herramientas para crear conexiones seguras y evitar que las cuentas fake sean rápidamente detectadas por las plataformas. El costo completo y el agregado de mantenimiento puede así superar ampliamente los 200 mil dólares.
El cineasta Oría sumó subordinados, organizados en algunos casos por contratos públicos, creó el Círculo de Pensamiento Liberal y el portal Contra Relato. También imprimió tres manuales para establecer una necesaria línea argumental y diagramar la estrategia narrativa. Uno es para defender la gestión actual, otro para fundamentar la crítica a los años de gobierno kirchnerista y un tercero para confrontar con la prensa. Los textos fueron diseñados por el propio Oría y, según admiten en su entorno, contó con “un ayudín” de la inteligencia artificial para “emprolijar” la redacción y disparar algunas ideas. “Hay que abrazar las nuevas tecnologías”, se justifican.
Una teoría, entonces, plantea que ese grupo interno se encargó de la compra de bots para enaltecer su labor y mostrar mejores resultados en la interminable pelea contra Las Fuerzas del Cielo, el esquema con mayor presencia en el universo de redes sociales que responde políticamente a Santiago Caputo. La otra hipótesis, más rebuscada, apunta contra los fuerzadelcielistas, por la supuesta intención de perjudicar a sus rivales. Fue lo que deslizó Oría cuando se descubrieron las “reply” de cuentas falsas. “Están gastando mucha guita para operar en mi contra. No tiren la plata, muchachitos”, escribió, en lo que muchos interpretaron como una indirecta cruzada por la siempre latente desconfianza del “fuego amigo”.
Una alternativa mucho más simple, pero no por eso menos verosímil, propone que el objetivo real es que el propio Milei no note una caída en sus seguidores y eso perjudique su estado de ánimo. Esta versión tiene en cuenta dos factores. El primero es que el Presidente siempre estuvo muy pendiente de la repercusión digital que generan sus intervenciones. Suele repetir con un visible orgullo en muchísimas conversaciones privadas las cuantiosas métricas de sus presentaciones en foros internacionales, como el discurso ultra anti-woke de Davos en 2025, y desde la campaña presidencial de 2023 lo hemos visto celebrar las interacciones que genera el contenido que él mismo comparte, como aquel meme del Pato y el León para comunicar la alianza con Bullrich de cara al balotaje.
El segundo elemento refiere a lo que sus interlocutores describen como un humor mucho más cambiante que el habitual. Algunos atribuyen esa característica, sobre todo, al malestar por sus dolores lumbares. La kinesióloga Leandra Protolongo, quien trabajó en Boca además de con los primos Jorge y Mauricio Macri, ya no visita al Presidente en la Quinta de Olivos. Fueron más de 50 visitas en 2025 y apenas dos en 2026. Aparentemente, la relación no terminó nada bien. Por estos días, conseguir un reemplazo debería ser una de las principales preocupaciones de Karina Milei, quien hace años se ocupa de los turnos médicos de su hermano.
Manu Jove
Columnista de Bardeo News
Fuente: https://bardeo.news/politica/mas-de-medio-millon-de-bots-para-milei--el-ultimo-truco-libertario-en-las-redes_a6a9411a169d1334c42bdd80a

Un informe destaca el anormal crecimiento de seguidores de los últimos meses en X, desde que Santiago Oría tomó las riendas digitales. Cifras y costos de la movida 