Domingo, 04 Octubre 2026 10:36

Milei, todo por la reelección; Bullrich habla de “Proyecto” y Cristina vuelve con la proscripción - Por Ricardo Kirschbaum

04 jmAl adelantar abiertamente su campaña por la reelección, Javier Milei pasó a decir que los resultados de las transformaciones de su plan, los que había prometido para esta gestión, la sociedad comenzará a sentirlos después del 2027. La condición para que esto comenzara a ser realidad es que los argentinos con su voto lo confirmen el año próximo como Presidente. 

En verdad, lo que están tratando de transmitir al mercado es que este programa es el único que garantiza previsibilidad. Y lo que puede pasar si esta experiencia fracasa es que regresen quienes llevaron al país a esta situación crítica. Es una visión maniquea de la realidad que calza como un guante con la táctica electoral que le diseñaron al líder libertario. Que Toto Caputo tradujo brutalmente como el “Anticristo”, personificado en Kicillof, al que había que exorcizar. 

Esta aceleración electoral ocurre cuando comienzan a aparecer datos de la economía que el mercado está detectando y que demuestran que cada vez cuesta más mantener el equilibrio macroeconómico.

Hasta ahora, los problemas estaban - y siguen estando- en la economía de la gente y sus insuficiencias.

Estos aprestos electorales ocurren en un momento en el que Milei necesita que su principal activo, es decir sus logros económicos, que claramente los ha tenido, vuelvan a ser la viga central que sostenga su proyecto de reelección en el momento decisivo.

El gobierno dice estar preparado para un 2027 mucho más complicado por las elecciones en ciernes. La “bazuca” de dólares -27.000 millones- que dice disponer Milei- es una prevención a una inestabilidad posible si se instala la desconfianza en su reelección. Hasta ahora, no se ha revertido la caída de la confianza en el gobierno sino que se ha acentuado, aun agitando el espectro de la vuelta del peronismo en cualquiera de sus formas.

¿Cómo debe leerse este viaje de Milei con 13 gobernadores a París? ¿Como un pacto político que parirá no solo su reelección sino que, previamente, pavimentará en el Congreso el camino para evitar sorpresas propias y ajenas? Preguntas con respuestas abiertas.

Las PASO fueron diseñadas por Néstor Kirchner para ordenar su espacio y darle el golpe definitivo al duhaldismo residual.

Karina Milei, los Menem y Santilli impulsan una reforma electoral que ponga en aprietos a Cristina y el peronismo y, también, esterilice cualquier desafío de su propia tropa.

Todavía no está claro si se caerá su obligatoriedad. Posiblemente en Diputados, con el apoyo de los gobernadores, el proyecto avance pero todavía hay dudas en el Senado, donde el PRO y el radicalismo tienen peso para ponerle freno, advirtiendo además que no hay mucho entusiasmo en la jefa del bloque de la LLA para que la reforma progrese.

Obligatorias o voluntarias, Milei no dará internas a nadie. Menos, a Patricia Bullrich si es que la senadora se anima a este tute, como dicen. Varios dirigentes radicales aseguran que la senadora puede jugar esa carta y que lo escucharon de su propia boca en una reunión discreta hace un tiempo.

El kirchnerismo espera el fin de octubre, además de la continuidad de Lula en Brasil, obtener aval internacional para una eventual candidatura de la ex Presidenta. El argumento: Cristina está inhabilitada para ejercer cargos, pero no para ser candidata. Claro que si ganara, no podría asumir. Este trabalenguas tiene un solo objetivo: sostener que existe una proscripción.

Ya hay una campaña para el verano en la costa atlántica con el lema “Yo quiero votar a Cristina”.

El interés es conservar poder dentro del peronismo para que el próximo candidato, aunque ella no pueda competir, deba contar con su aprobación.

Kicillof está atrapado en un dilema: ir a una interna contra su mentora con una base electoral que está solapada con la de Cristina, o plantear un acuerdo de cúpula para reeditar la fracasada experiencia de Fernández, un espejo en el que nadie quiere mirarse.

Milei, a su vez, quema etapas jugando cartas fuertes demasiado pronto: puso Malvinas en la mesa, en un giro sorprendente, y mandó al Congreso una ley que tiene un contenido que excede la defensa de la soberanía, palabra nueva en el diccionario de algunos prominentes libertarios. Es que el tactismo no surge de una estrategia política y cede a la tentación del golpe de efecto al que son tan afectos los consultores electorales.

De pronto, una decisión de la Corte Suprema introdujo otra cuestión al revocar un artículo del DNU 70 que deroga la Ley de Tierras, pero no definió su constitucionalidad. Los libertarios se alegraron de que los extranjeros pudieran, con el aval de los jueces de la Corte, comprar territorio nacional sin límites. Pero esa alegría se desvaneció al percatarse que una mayoría en Diputados podría voltear todo el decreto en el que se basó inicialmente la arquitectura desreguladora literaria, entre ellos la ley de alquileres anterior. De una alegría a otra preocupación mayor.

Además de contra él mismo, Milei todavía no conoce cuáles serán sus contrincantes a su nuevo período y sobre todo, con qué economía contará para hacerlo. Sus asesores confían que finalmente llegará a un acuerdo con el macrismo, pero todavía hay camino para recorrer. Aun sí lo consigue, esto es que Jorge Macri busque reelegir en la Ciudad con el apoyo libertario, seguramente habrá deserciones en las filas del PRO. También Villarruel, la vicepresidenta, está en modo electoral. Se mostró saludando al rey de España, Felipe VI, diferenciándose de los modales presidenciales.

Tampoco Milei sabe si terminará compitiendo no solo contra los que quieren destruir su plan sino con alguien que en nombre del “proyecto” convoque a gobernadores y a otros sectores políticos. Si esto ocurre, se sabrá en marzo.

Ricardo Kirschbaum   
Fuente: https://www.clarin.com/opinion/milei-reeleccionbullrich-habla-proyecto-cristina-vuelve-proscripcion_0_Q4OLnR7cCd.html

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