El exterior ha comenzado a funcionar como un analgésico eficiente para Javier Milei. La plaza internacional le devuelve gran centralidad y la condición de rockstar que la realidad doméstica demasiadas veces retacea. Tanta ha resultado la algarabía del líder libertario y su equipo por la victoria de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones en Brasil, que terminó empequeñeciendo las habituales ampulosidades de Donald Trump. El Jefe de la Casa Blanca fue módico en la ponderación del acontecimiento brasileño del último domingo: “Fue una gran victoria, muy ajustada”, precisó.
Milei, en cambio, adjudicó la derrota de Lula a la maniobra que, a su entender, desarrolló con el mandatario estadunidense. Lo más visible resultaron dos movimientos suyos. La reunión que le concedió en Olivos en junio a Flavio; la participación un mes más tarde en el lanzamiento de la campaña del hijo del encarcelado expresidente Jair.
Nadie podrá negar la audacia de ese movimiento. Sobre todo, por tratarse del vecino que es principal socio comercial de la Argentina y que todavía preside el declinante Lula. Aunque el golpe de Trump, que quizás poco recuerdan, pareció simbólicamente letal. El republicano recibió a Lula en la Casa Blanca a mediados de mayo para limar asperezas bilaterales. Surgidas de los aranceles a las importaciones y fricciones judiciales a raíz del encarcelamiento de Jair. Menos de tres semanas después también recibió al candidato brasileño en el Salón Oval. Uno de los argumentos a los cuales se aferran los demócratas para denunciar la injerencia del trumpismo en comicios regionales.
Hay otros ejemplos a la vista. La victoria de Keiko Fujimori en Perú tras un balotaje ajustadísimo. La irrupción de Abelardo de la Espriella en Colombia (que tenía residencia establecida en Florencia, Italia) para destronar también por una uña al centro-izquierdista Gustavo Petro. Enemigo de la Casa Blanca desde el día en que se hizo del poder.
Milei y las Fuerzas del Cielo, que responden a Santiago Caputo, el joven experto en comunicación digital, no tenían desde hace muchas razones para expresar la algarabía que exhibieron en las redes desde que Flavio se impuso en la primera vuelta en Brasil. El Presidente volvió a definir a Lula como “ladrón y comunista”. También se encargó de retomar el hilo de descalificaciones contra periodistas que escriben y opinan lo que al libertario no le agrada.
Tanto ha sido el estímulo del comicio de Brasil que Milei, antes de reparar en los problemas domésticos, resolvió de nuevo enhebrar una agenda internacional. El 13 de octubre estará como invitado de honor y expositor en la Official Hispanic Heritage Gala. Marco interpretado como de nuevo respaldo a Trump, que el 3 de noviembre afrontará las elecciones de medio término. Pocos días después irá a Madrid para reunirse con Isabel Díaz Ayuso, titular de la Comunidad de Madrid y Santiago Abascal, líder del ultraderechista VOX.
Esa escala tiene una razón de peso. El premier de España, el socialista Pedro Sánchez, resolvió adelantar los comicios generales para el 29 de noviembre. Lo asedia una crisis que arrancó con el estallido migratorio de Ceuta y se ha consolidado con el grave problema de la vivienda en la capital española. Milei aspira a la derrota del jefe del PSOE para hacer de su algarabía política regional otra de dimensión continental.
Las interpretaciones libertarias sobre la realidad acostumbran a ser lineales. Cualquier victoria es asumida como propia en la búsqueda de un liderazgo regional que, precisamente, la posibilidad de un cambio de timón en Brasil pondría en duda. La factible victoria de Flavio y la vuelta al ruedo público de Jair, cuyo perdón por un intento de golpe de Estado ya está en marcha, podría devolver al gigante del Cono Sur como principal interlocutor de Washington. Mientras ese vínculo se reconstruya el presidente argentino no vacila en disfrutar.
El desenlace parcial en Brasil parece haber trazado una especie de pasillo de espejos para todos. En uno de ellos, legítimamente, podrá reflejarse Milei. Pero acaso ¿no podría también aflorar alguna fantasía de Cristina Fernández deshojando el proceso brasileño en su condición de presidiaría? Jair desde la cárcel nominó a Flavio cuyas condiciones como candidato fueron siempre discretísimas. Logró trasladarle un formidable capital de votos. ¿No le rondaría la cabeza a la ex la chance de experimentar en 2027 con Máximo? Sería un incordio para el armado opositor. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, que se presenta como virtual contendiente de Milei, puede comenzar a preocuparse.
Aquel abrazo imaginario del líder libertario con el universo derechista global podría toparse con la supervivencia de problemas económicos, sociales y políticos en la Argentina. Son conocidas las serias dificultades productivas en la mayoría de los sectores. El Banco Mundial llevó su pronóstico de crecimiento del 4% en enero al 2.1% ahora. La energía, la minería y el agro son las que traccionan. Desde el propio Gobierno surgen voces que alertan –la senadora Patricia Bullrich a la cabeza—sobre la falta de dinamismo del plan que permita a los ciudadanos paliar las dificultades de la vida cotidiana.
La promesa que hizo el Presidente acerca de que tal realidad podría concretarse a partir del 2028 suena lejanísima. Luis Caputo, el ministro de Economía, no tendría a mano otro libreto que el que puso en práctica para estabilizar la macroeconomía y conseguir el descenso de la inflación.
Esa orfandad ha inducido a “Toto” a desempeñarse como bastonero político. Casi un Jefe de Gabinete bis. Diego Santilli, el verdadero, está ocupado en la negociación con los gobernadores para conseguir lo único que les preocupa, en serio, a los hermanos Milei: conseguir la suspensión de las PASO. La herramienta ordenadora de la cual piensan privar a la oposición.
Caputo senior, por esa misma razón, resolvió arrimarse a las trincheras. Enarbola un discurso político picante cuyo objetivo principal consiste en que no se fisure la polarización con el kirchnerismo. Se ausentó por enfermedad a la última reunión de gabinete, aunque horas más tarde estuvo en el streaming “Carajo”, que fiscaliza su primo segundo. Allí juró que Milei será reelecto y que “le arrancarán la cabeza” a quienes dudan de esa posibilidad.
Los hermanos Milei no tienen que lidiar solo con una oposición anémica. Se va consolidando otro frente. Ocurre en consonancia con la próxima visita del Papa León XIV. El Arzobispo Jorge García Cuerva afirmó que Su Santidad hallará a su llegada un país en crisis y con muchos pobres.
El Gobierno está dispuesto a tragar todos los sapos que sean necesarios para no politizar aquella visita cumbre. El silencio, en ese caso, resultaría más útil que cualquier intento de conciliación absurda. El ex secretario de Culto y ahora diputado, Nahuel Sotelo, aventuró que La Libertad Avanza adhiere a la Doctrina Social de la Iglesia. Hasta hoy inverosímil.
Eduardo van der Kooy
Fuente: https://www.clarin.com/opinion/milei-apropia-triunfos-ajenos-compensar-dificil-frente-interno_0_LCQSeqIxJS.html

El mandatario libertario busca refugio en su agenda internacional con exposiciones en Estados Unidos y encuentros políticos en España. Pero en el plano interno, debe lidiar con el Banco Mundial que recortó su estimación de crecimiento para el país al 2,1%.
