Política

Macri lo había prometido, pero hizo lo contrario. Alberto Fernández lo insinuó, aunque habla de "tierra arrasada".

 

El presidente Alberto Fernández eligió no visitar Brasil en su primera gira por el exterior. Mientras, apunta con medidas sociales para el Conurbano. Señales salariales

 

Kicillof dio la nota anticipando su decisión de reperfilar la deuda, en lo que se interpreta como una estrategia conjunta con Nación. Aunque con la Provincia afloran diferencias en seguridad. El papel de Berni, personaje central la noche del hallazgo del cadáver de Nisman, muerte que se convirtió en convocante para la oposición.

 

Los cristinistas duros, Bonafini, Sala, de Pedro cruzaron al presidente por los presos por corrupción. Dudas sobre si el anuncio de default de Buenos Aires fue acordado con la Nación.

 

Abundan los choques y discrepancias en el Gobierno, reflejo de los diferentes proyectos políticos que tienen los dos Fernández.

 

Ha pasado poco más de un mes desde que Alberto Fernández asumió como presidente y su gobierno ya parece viejo. No hemos alcanzado siquiera a memorizar los rostros y los nombres de sus ministros y, sin embargo, flota la sensación de que están ahí desde hace una eternidad. La crisis, impiadosa, devora cada vez más rápido las expectativas.

 

Alberto Fernández quiere ser como el primer Néstor Kirchner, pero su presidencia es hija de la última Cristina Kirchner. No es la única idealización cruzada por diferencias insalvables. Los contextos interno y externo del mandato de Fernández son bien distintos a los de aquellos años idealizados por su relato. Pero Alberto se aferra a la nostalgia más confortable: la versión buena de Néstor, y soslaya la cara que proyectó su sombra sobre su viuda.

 

Cinco años atrás, el 18 de enero de 2015, la Argentina se enteró, anonadada, de que Alberto Nisman, el fiscal de la causa AMIA, había sido encontrado muerto en su departamento de Puerto Madero. El país ingresaba dramáticamente en un año electoral que culminaría con el ascenso a la presidencia de Mauricio Macri.

 

Es muy difícil progresar cuando periódicamente se vuelve a foja cero. En la ciencia –la ciencia de verdad– se avanza partiendo del trabajo ajeno.

 

Cuando se diseñó el actual oficialismo, comenzaron a presumirse tensiones entre la principal líder del grupo, la vicepresidenta, y su valido, el Presidente.

 

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